una de dos

un mismo año… contado de a dos

Cumple interesante (Mandy) Junio 8, 2008

Archivado en: General — unade2 @ 1:26 am

Súper mega recontra hiper comprobado: Mariano le tira la re onda a Di.

Pero sean un poquitín pacientes porque antes de saber esto sucedieron una cantidad impresionante de cosas.

Todo comenzó a las dos de la tarde más o menos. Di había dejado su mail en una de las conocidas cadenas de perfumerías de la ciudad para que le avisaran sobre eventos y demás. Hace poco le comentaron que vendría un maquillador de Buenos Aires que trabaja para una marca MUY reconocida internacionalmente y MUY cara, y cuando nos comentó sobre ello en el cole enseguida me prendí. Es impresionante cómo el maquillaje te cambia la cara, se refuerzan las facciones… siempre me gustó. Y siempre quise probar ser maquillada por un profesional, y esta sería la ocasión. Llegamos medianamente a tiempo teniendo en cuenta que jugaban los Pumas y que las calles más próximas estaban o cortadas o embotelladas.

No había absolutamente nadie en el local, excepto – claro – las vendedoras, como siempre, re maquilladas, y había un súper stand de esta conocidísima marca de maquillaje y ropa que simulaba ser un camarín o algo por el estilo y detrás había una gráfica de publicidad. Tenía en frente un espejo medianamente grande y todas luces alrededor. Como era de esperar, esto estaba justo a la entrada, de modo que cualquier persona conocida que pasara por ahí vería a las dos mogólicas maquillandose.

Di quería una sombra de ojos que había visto en una revista de moda, pero el maquillador la miró raro cuando le pidió el color y dijo que él preferiría otro. Entonces Di terminó pintada con sombra lila, rimel azul y labios rojo carmesí. Bueno, dicho así parece cualquier cosa, pero estaba muy bueno la verdad. ¡Lo tendrían que haber visto! Yo le pedí algo tranquilo, no muy llamativo, pero inmediatamente contestó con una sonrisa que no podía con su genio y que algo “demás” debía ponerle. De todos modos entendió perfectamente lo que tenía en la cabeza. Yo quería simplemente resaltar los ojos, pero no muy drásticamente. Usó la paleta de los grises y me delineó con delineador líquido a lo Amy Winehouse, pero no tan zarpado. Me encantó. Me encanta, bah, porque lo sigo teniendo jeje.

Cuando finalizó la “sesión”, Di y yo nos miramos y creo que pensamos exactamente lo mismo: “Ay Dios, con esto tenemos que ir al cumple de Jazmín”, que a todo esto era a la tarde, en un pool, e iban Clara, Julieta, Mariano y otros. Casi a propósito, el chico que maquillaba nos echó un spray fijador de maquillaje ¬¬ cosa que si intentábamos sacarnos algo, eso se encargaría de impedírnoslo. Para darle el toque final, nos echó litros de perfume de esa misma marca, y encima uno distinto para cada una “porque combinaba con nuestro maquillaje”. Eso último no lo entendí muy bien; me parece que no tenía problema en hacernos probar cuanta cosa de esa marca había en el lugar. En síntesis, apestábamos. Pero apestábamos bien.

Ni bien salimos, corrimos hacia el ascensor, pero por alguna razón no terminaba de llegar al piso que queríamos, porque volvía a subir y bajar y subir. La mamá de Di nos pasó a buscar y fuimos a su casa a sacarnos un poco tanta pintura que teníamos, y a sacarnos un par de fotos antes de que todo lo maquillado se arruinara. Resultado: unas cuatrocientas fotos. Yo quise sacarme un poco del rimel que me había puesto porque la verdad era una tonelada y no quedaba muy bien. Bah, prefiero mis pestañas al natural, pero el chico decidió usar un rimel de pasarelas, de super extra larga duración y super permanente. No había forma de sacarlo. Fuimos a tomar el colectivo así todas maquilladas, y una hora después nos bajamos.

- ¿Dónde está Addison? – preguntaba Di una y otra vez.

- Es por acá… tenemos que doblar… y después… – Mandy agarra el teléfono y llama a Jazmín – Hey, Jazmín…

- (Pará, decile Feliz Cumple)

- Eh, ah… ¡Feliz cumple! Nos perdimos.

- ¿Cómo? ¿Dónde están? – pregunta Jazmín medio riéndose y medio enojada por nuestra tardanza.

Mandy nombra las calles mientras cruzan velozmente la calle, corriendo el probable riesgo de ser pisadas, y Jazmín dice:

- ¡No, chicas! No es en Addison; es en Addison II…

- ¡¿Pero cómo?! Si eso queda como a unas siete cuadras de acá… Les avisamos a todos que era en Addison – mientras, Di nombra a todos los que les avisamos que era ahí: Alejandro, Lucas,… y Mandy intenta repetirlos.

A todo esto, estabamos caminando en pleno centro, en plena tarde con esa súper producción de maquillaje. Qué papelón. Llegamos por demás cansadas, transpiradas y hambrientas. Pero llegamos. Estaban Juli, Daniela, Jazmín, el novio de Jazmín, Mariano, un par de chicas de Naturales (entre las que está Francisca, la novia de Mariano), y más tarde cayeron Pamela y Clara. Estuvimos ahí un rato, ninguna de mis amigas ni yo jugamos al pool, excepto Dani. Al rato, como habían organizado para salir más tarde a la noche, todas las de Naturales se fueron, menos Pame, que se fue a jugar con Jazmín, y nos quedamos en la mesa Di, Juli y yo. Ni bien Francisca salió por la puerta (sí, bueno, no va a salir por la ventana), Mariano así como por reflejo incondicionado (jaja alto término psicológico) se acercó a nuestra mesa. De ahí en más fue obvio que le tiraba la re onda a Di: la miraba sin parar, le hablaba prácticamente a ella y se reía de sus chistes. Hablamos de pelis, de la sesión de maquillaje y de un par de cosas más.

Teniendo en cuenta que no había merendado, me urgía comer algo sabroso y bien de gorda.

- ¿Vamos a comer a Mc.Donald’s?

- Bueno – contestaron todos al unisono.

Un rato después, Jazmín, Pame, Mariano, Juli, Di y yo estabamos ya caminando hacia las hamburguesas, que finalmente se transformaron en sándwiches de Subway pero bueh jeje. El grupo era bastante raro, pero la pasamos bien, nos reímos bastante. Llegamos a Subway y pedimos a comida – ¡Gracias a Dios, porque me moría de hambre! – y comenzamos a hablar nuevamente sobre el calentamiento global, las galletitas Sonrisas,… En eso suena el celular de Mariano. Era Francisca. Él le hablaba bastante cortadamente, y cuando cortó dijo:

- ¡Es una histérica de m*****! No la aguanto más. Pero ya está; ya fue.

Y todas nos quedamos re chan. Fue re incómodo, al igual que el silencio que prosiguió… bastante prolongado, la verdad. Es obvio que la próxima víctima de este Latin Lover es Di. ¿Cuánto les apuesto que Mariano y Francisca dentro de dos semanas ya no siguen juntos?

Seguimos hablando y Juli se quedó ahí esperando que la pasaran a buscar, y Jazmín se tomó un taxi. El resto acompañamos a Di a la parada del cole. Esa caminata estuvo muy buena. Jamás se me hubiera ocurrido que hoy habría caminado con Pame y Mariano. Nunca había hablado más de dos palabras con ellos. Una vez que llegamos, Di dijo que mañana Domingo estaría bueno hacer algo, porque todos coincidimos en que no hay nada más deprimente que un Domingo. Así que técnicamente vamos a ir al cine. Mariano parecía querer sumarse al plan, y como ya era re evidente, lo sumamos. Di pidió que agregara el número de Mariano así mañana lo llamábamos y arreglábamos. También van a ir Alejandro, Damián, Lucas, Juli y capaz Kari. No sé. Conclusión: tengo el número de la casa de Mariano y su celular. Jajaja. Raro.

Cuando Di se fue, Pame, Mariano y yo seguimos caminando. Él me preguntó hasta dónde iba. Al responderle dijo que no era conveniente pasar por ahí porque estaban robando mucho estos días.

- ¿Qué hacés si te empiezan a correr?

Jaja. No pude evitar recordar la conversación de Di con él y Lucas. Disimuladamente pensé las palabras de Lucas y le dije:

- Y, no se… supongo que también salgo corriendo.

Atte.

Mandy

 

Alumna lenta (Desireé) Junio 7, 2008

Archivado en: General — unade2 @ 1:30 am

Parecería que, para mí, las cosas importantes están pasando los miércoles. En realidad no son grandes sucesos. Son más bien… comienzos. No se me ocurre un término más apropiado para especificar.

Como ya contó Amanda, el miércoles pasado salimos temprano porque hubo una movilización docente. Ella y las chicas se adelantaron y se fueron cada una para sus respectivas casitas, pero Yamila y yo habíamos quedado con los varones para ir al pool, así que nos encontramos con ellos afuera. Yo asumía que solamente seríamos nosotras y Lucas, Ale y Dami, pero, cuando Yami y yo atravesamos el acceso del patio y salimos a la plaza (sip, por si no lo contamos antes, nuestra escuela tiene la bonita particularidad de que da una plaza céntrica, una de las más lindas), vi a mis tres chicos acompañados por otros tres más. Okiti. Muy íntima no iba a ser la salida.

Como ya dije, Lucas y Ale se quedaron de año, así que ya no son compañeritos de nadie. Dami va al polimodal de Ciencias Naturales. Había dos compañeros suyos de ahí: Mariano y Fabián. Conozco a Mariano del cumple de Dami del año pasado, y es una persona que me resulta… interesante, por decir algo. Ahora ahondo. Pero peren. Fabián, por su parte, es un tremendo gil. Tipo esas personas que se creen lo más porque pueden tocar dos acordes más o menos afinados con la guitarra. Y re amargo. Posta me cae mal. Como no podía ser de otra manera, Damián lo adora. Creo que, en su curso, es su mejor amigo. Bue, y además estaba un flaco de mi curso, Matías. Es básicamente igual que Fabián, solamente que tiene un toquecito más de habilidad social. Más Yami, que es del polimodal Comunicación, y yo Humanidades, la re variedad “polimodalística” nosotros.

Éramos ocho, sino cuento mal. Y los ocho encaramos para Addison, un pool. El año pasado íbamos bastante seguido. Es un lugar que me trae buenos recuerdos.

Yamila y yo estábamos hablando de juegos de compu, creo, cuando Mariano se puso a la par. Se unió a la conversación con facilidad, y de pronto recordé porqué me había caído tan bien, la única vez que habíamos hablado antes. Es muy simpático; sonríe muchísimo. Me acuerdo de una frase en un libro de Márgara Averbach “Juana es así: te mira y ya estás hablando con ella”. Bue, Mariano también es así. Exactamente así.

Un par de cuadras después ya estábamos en Addison. Todos depositamos nuestras mochilas en una de las mesas del bar, y Matías y Fabián se sentaron por ahí. Lucas y Alejandro se encaminaron hacia su mesa de pool de siempre, situada más o menos en el medio del local. En Addison nunca están ocupadas las mesas de pool, o por lo menos nunca vi más de otro grupo aparte del mío. Y eso que hay un montón de mesas. En una época, llegamos a estar bastante convencidos de que nosotros les manteníamos el local, jaja.

Las mesas están todas puestas paralelamente, una delante de la otra, no sé si me entienden. Yo me senté sobre el borde de la que estaba frente a la de Ale y Lucas, más cerca de la puerta del local. En cierto modo, ése también es mi lugar “de siempre”. Damián, Mariano y Yamila fueron hasta la mesa del otro lado, y se percataron de que les faltaba un jugador.

Automáticamente, los dos varones procedieron a insistir en que yo jugara. Yami no, porque ya sabe que no me gusta. En realidad, no es que no me guste, lo que pasa es que no sé ni cómo agarrar el palo. Ustedes dirán que todos los días se aprende algo nuevo y que es muy positivo probar cosas nuevas, a lo que yo contestaré que ya han intentado enseñarme, y que técnicamente, ya no es algo “nuevo” para mí. Soy un desastre para cualquier cosa que involucre una pelota, ¿estamos? Y plis no malpiensen, ni ganas. No soy buena en los deportes con pelotas de tamaño moderado (casi les diría que el voley es para mí un motivo de peso para odiar las clases de gimnasia), me dan cosa las pelotas grandes (una vecina tenía una pelota de goma enorme a la que llamaba “Marta”. En uno de sus festejos de cumpleaños, un auto “atropelló” a Marta y la pelota murió con un estruendo terrible. Fue una experiencia muy traumática, se los aseguro) y no me gustan los juegos con pelotas chiquitas (conclusión, cero ping pong, cero pool, una que otra complicación en mi vida social).

Dejo de hablar pavadas. Retomo. Los chicos insistieron, insistieron, y en un momento Dami dijo:

-¡Vamos Di! Jugás conmigo.

Mi corazón se salteó una pulsación. Mi mente gritó: ¡Siiiiiiiiiii! Pero escuché que alguien contestaba y ¡oh fatalidad del destino! era yop: Emm, no, en serio, no tengo ganas. Sí, ya sé, soy una cobarde. Pero no quería que él perdiera, y menos por mi culpa, y menos que menos con tanto público.

Los chicos cedieron en sus intentos de convencerme, y pasaron a tironear a Matías. Él no se hizo de rogar mucho y aceptó.

Lucas y Ale jugaron unas dos partidas completas. Para quien no tiene un súper conocimiento de pool, las partidas de cuatro son más largas, así que, en ese tiempo, los otros sólo completaron una partida. La tercera partida de mis dos queridos giles la pagué yo y, mientras tanto, los otros empezaron una segunda. Fue más o menos en ese momento que Mariano, en uno de sus “no turnos” (leáse, en una de las veces que no le tocaba), se acercó hasta donde estaba yo.

-Me molesta que te quedes acá separada- dijo-. ¿No te aburrís?

-¿Para qué vendría si me aburriera?

-No sé…- sonrió ligeramente-, por eso pregunto.

-Me divierto como espectadora.

-Sí… pero sería mejor si jugaras, ¿no?

Entonces lo llamaron, y volvió para su mesa a jugar. Sin embargo, a su siguiente no turno, volvió.

-Ahora me acuerdo bien de vos… Vos viniste con nosotros al cumple de Damián. ¿Hace cuánto fue?

-El cumple de Dami es el 24 de octubre, así que…

-Yo nunca me acuerdo del cumple de nadie.

-Alguna excepción debe haber.

-Bue, me acuerdo del mío.

-Re que todos le decían “Feliz Cumple” y el flaco “¿Ah, era hoy?”

Nos reímos. Un poquito, apenas un poco.

Otro turno. Y de vuelta.

-Cumplo años el 30 de noviembre- comentó.

-Ah… sí. Ya me acuerdo. Tu cumple fue ése que todos fueron a Funes… Vi un montón de fotos en un montón de fotologs, ya sos casi famoso.

-¿¡En serio!? Yo ni enterado de que habían posteado algo…

Seguimos hablando de eso, re bien, re fluidamente. Cada tanto nos reíamos. Tenemos un sentido del humor bastante compatible, la verdad. Pero, también cada tanto, yo miraba un par de mesas más allá, donde Dami se inclinaba de vez en cuando para pegarle a las benditas pelotitas, o se reía de algún comentario de Matías, o miraba la mesa reflexivamente. Pensé en lo mucho que me hubiera gustado que fuera él quien dejase su mesa para venir a hablar conmigo, en como me hubiera encantado que a él le molestase verme “separada”.

La segunda partida del grupo de cuatro terminó, y tanto Matías y Fabián como Dami anunciaron que tenían que irse. Así que saludaron y se las tomaron. Mariano y Yamila empezaron un uno a uno, y el resto miramos. Nos quedamos en Addison unos veinte minutos más.

Después volvimos para el lado de la escuela. Cuando llegamos ahí, Yamila y Alejandro agarraron para un lado, y Lucas, Mariano y yo para el otro.

-Están robando en las paradas de colectivo, ¿sabías?- dijo Mariano-. Sobre todo a las chicas.

Parece que las chicas no tenemos que salir solas y qué sé yo.

-Un par de guardaespaldas te vendrían bien, ¿no?- prosiguió. Y ahí él y Lucas se cruzaron de brazos simultáneamente y yo solté una carcajada.

-Mmm… ustedes menos de defensa si me tratan de robar… seguro que se van corriendo.

-Si corremos seguro que nos alcanzan- opinó Lucas con sinceridad.

-Y encima quedan mal por haber corrido- comenté yo.

-Posta. Nos quedamos y nos agarramos a trompadas. Corrés vos- dijo Mariano.

Lo miré. Así escrito suena como un tarado que se cree Superman, pero en el momento no fue así. Me causó gracia, pero también me pareció tierno. Pero bueno, me atajo: no me gusta Mariano. Me gusta la atención. A ver cómo lo explico… Creo que estoy enamorada de Dami. Nunca me sentí así por nadie. Pero, precisamente porque Mariano no me gusta, no me siento en absoluto presionada, ni nerviosa. Puedo ser completamente yo misma cuando hablo con él. Y llamarle la atención a alguien siendo yo misma tan crudamente… No sé. Es raro. Incluso me cuesta explicarlo.

Mientras seguíamos camino hacia la parada, Lucas se puso el ipod y empezó a andar unos pasos más atrás. Nosotros seguimos hablando sin parar. Y después, cuando finalmente llegamos, Mariano esperó con nosotros hasta que el cole llegó.

Lucas no pareció haber notado nada raro entre Mariano y yo. Mientras volvíamos a casa en el colectivo semivacío, hablamos de cualquier cosa, de todo y de nada, como es típico en nosotros.

Apenas me conecté, a la tarde, le conté a Mandy todo lo que había pasado. Desde la primera vez que le hablé de Mariano (digamos, el 24 de octubre del año pasado) ella concluyó que era “mucho mejor partido que Dami”. Porqué, pregúntenle a ella. A pesar de su simpatía (o tal vez a causa de ella), Mariano no tiene el mejor historial que digamos: en una época, salió con dos de sus compañeras de su curso al mismo tiempo y tengo entendido que todavía anda en algo con una de ellas. Sé que no es para mí. No estoy escribiendo todo esto porque lo considere una opción. Ni siquiera sé porqué lo estoy escribiendo. Y no, no me pregunten.

Mañana es el cumple de Jazmín. Ella es amiga de casi todos en Ciencias Naturales, y también, por lo tanto, de Mariano. De Damián no, porque, como ustedes saben, él es un poquito “complicado”. Hoy, en el segundo recreo, me los encontré a ella y a Mariano conversando en el pasillo.

-Mañana vas a jugar al pool, Didi- dijo Jazmín con una sonrisa radiante.

-¿¡Qué!?- dije yo.

-Al final lo festejo en Addison.

Miré a Mariano. Él se encogió de hombros y sonrió.

-Te dije que ya probaron de enseñarme y no…

-Sí, bueno- su sonrisa se ensanchó-. Todavía no probamos que te enseñe yo.

 

Día interminable (Mandy) Junio 4, 2008

Archivado en: General — unade2 @ 1:49 pm

Los miércoles son interminables, pero hoy es la excepción. Normalmente tenemos pre-hora a las 7AM, lo que significa que tenemos que levantarnos cinco y media o a lo sumo seis menos cuarto aquellos que vivimos relativamente cerca, y que otros como Di que viven bastante lejos de la escuela deban despertarse tipo cinco. Es horrible. Hace dos años teníamos Música en la pre-hora ¬¬ el año pasado por suerte no tuvimos nada a las siete de la mañana y este año es peor… tenemos Matemática (o más bien una rama de ella, pero al fin y al cabo es Matemática y no hay nada que hacerle, por más que la disfraces tiene números, rectas, funciones, gráficos y demás). Además, imagínense que a las siete de la mañana no hay un alma en las calles. A lo sumo hay algún que otro portero lavando la vereda, pero no hay casi ningún auto, y cuando te cruzás con una persona no sabés si cruzarte de vereda o qué. De todos modos, calculo que todos vamos andando medio dormidos a esa hora, así que nadie hace nada. Para los que tienen que tomarse el colectivo es un horror esperar en la parada sin nadie al lado durante más o menos veinte minutos porque los choferes convengamos que no tienen mucho apuro, pero después es a uno a quien le pasan la media falta.

Después tenemos dos materias distintas pero con la misma profesora, y como es de esperar, no hacemos mucho… sobretodo después de 45 minutos de matemática cuando todavía es de noche. Ya para el segundo módulo salió el Sol, pero tenemos con la profe de las Revoluciones Burguesas dos horas seguidas, lo que provoca un “dormimiento agudo”. Luego un módulo de Formación Ética. El profesor es re buena onda, y le quiere poner emoción a la clase, pero todas las materias anteriores a esa altura nos sacaron toda la poca energía con la que nos habíamos levantado y ya a la segunda hora queremos irnos de una vez por todas. ¡Pero el día no termina ahí! Una hora más de Lengua que para muchos es bastante aburrida y pesada, pero a mi me gusta. A Di también. Termina el día escolar… para algunos ¬¬

Diez minutos después del timbre de salida todas las chicas del grupo (menos Di) y yo tenemos que correr a la cantina para comprar algo relativamente rico y que esté ya hecho porque no hay tiempo de sobra. A los apurones volvemos al primer piso mientras comemos y llevamos los libros todo al mismo tiempo. Una odisea. Después, una hora de portugués. Fin del día escolar… para algunos ¬¬

Treinta y cinco minutos después tengo francés, y como las chicas no tienen ese idioma, tengo que quedaaaarme ahí esperando. Más tarde, 45 minutos de Francés con Damián y gente que no es de mi curso. Finalmente, termina MI día escolar…

Pero hoy es distinto, sí, porque hubo movilización docente y salimos temprano!! Wiii!

 

…De todos modos, tengo que ir a Francés porque el paro termina antes ¬¬

 

Atte.

Mandy

 

Sense and sensibility (Desireé) Junio 2, 2008

Archivado en: General — unade2 @ 9:40 pm

Junio ya. Este año se me está pasando rapidito rapidito.

Me siento rara. Es como si estuviera contenta (alegre, ingenua y despreocupada) y al mismo tiempo todavía un poco confundida. El primer sentimiento es sencillito y feliz. Lo segundo es más un pensamiento. O sea, si me limito a sentir, estoy bien. Cuando empiezo a considerar seriamente qué es lo que siento de verdad, ahí aparecen un par de problemas.

Hoy Julieta, Mandy y yo hablamos bastante sobre el futuro. Hasta que uno llega a 5to, la hora de tomar decisiones y disponer de la propia vida parece borrosa y lejana. Cuando finalmente llegás acá, a la mitad de tu último año de secundaria, te das cuenta de lo inexorable del final, de lo cercano que está el nuevo comienzo. Por eso el último año es tan Bariló Bariló, tan puterío, tan enquilombado. Nadie quiere pensar en eso, no como algo real, verdaderamente tangible.

Es parte de mi naturaleza saber lo que quiero. Siempre supe lo que quería estudiar, qué clase de persona quería ser, qué cosas pretendía hacer y qué cosas nunca nunca ni a palos. Los cómos y los porqués son más difíciles, claro, pero las elecciones, los deseos, para mí son lo más fácil. La mayoría de los adolescentes no tienen la suerte de tenerlo tan claro.

Lo único que a mí siempre me costó decidir es a quién querer. A quién necesitar. Es algo que no se puede racionalizar, y en realidad “decidir” tampoco es un muy buen verbo, porque no sé si se puede decidir. Durante mucho tiempo pensé que podía hacer todo sola, que yo misma me bastaba. Cada vez que me acercaba a alguien, terminaba sintiéndome vulnerable y traicionada. Eso cambió hace relativamente poco. Ahora confío más, o como mínimo, quiero confiar.

Creo que nadie es absolutamente todo lo que esperamos que sea. Ni nuestros padres, ni nuestros hermanos, ni el chico que nos gusta, ni nuestros amigos. Mi viejo es insufrible pero no admiro a nadie como a él; mi vieja es una pesada pero jamás podría haber crecido y madurado sin ella como guía; mi hermana es una preciosidad soberbia que se cree que se las sabe todas pero es mi mejor amiga; Dami es un idiota pero es Dami; Lucas es prejuicioso, cruel y tiene cierta tendencia suicida, pero me abraza espontáneamente cuando hace frío; Kari y Juli son conservadoras y calladitas pero siempre están dispuestas a devolver una sonrisa o una mirada; Yamila me ha ignorado, lastimado y desconcertado infinidad de veces, pero aún, insistentemente, disfruto de su compañía; Mandy y yo discutimos por unas doscientas pavadas veinte veces a la semana, pero aún así mis mañanas no serían iguales sin ella al lado.

Lo único que me da miedo del año que viene (no el fin de la secundaria, si la secundaria no fue la mejor experiencia de mi vida ni mucho menos. No empezar una carrera, porque si la facultad es la mitad de lo que espero que sea, va a ser absolutamente maravillosa. No hacerme cargo de mi vida, si estuve esperando ese momento por los últimos diecisiete años) es alejarme de algunas de esas personas, las que no son parte de mi familia. Ahora sé que no puedo sola, que necesitar no es ser dependiente, que aquellos que te rodean, todos y cada uno, son simplemente un reflejo de quién sos. Y si estás orgullosa y feliz de tenerlos en tu vida, eso quiere decir que estás orgullosa de vos misma, feliz de ser lo que sos.

Y la confusión… bueno, la confusión pasa, ¿no? Sería preocupante que no estuviera confundida, vamos, yo también estoy en mi último año, y tengo derecho a sufrir!! no? =P

Ay, qué cursi… Bue, ya fue.

 

Pizza y Abstinencia (Mandy) Mayo 29, 2008

Archivado en: General — unade2 @ 7:39 pm

Día 3. 21:23 horas.

Ok. Esto les va a parecer raro, pero en este preciso momento estoy en mi pieza, sentada en mi escritorio… y de hecho, estoy escribiendo en un papel, con birome. Di es quien tipeará esto y lo posteará.

Hace tres días que no me conecto ni uso la compu que tiene conexión. Desde que tengo Internet -hace ya casi un año- paso gran parte de mi tiempo libre conectada, y hace poco me di cuenta que hay cosas que solía hacer y que ya no hago: escribir, dibujar, leer… Así que el domingo al mediodía supuse que sería bueno alejarme del MSN por un tiempo, para volver a mis “ex-hobbies” y ver si me engancho de nuevo con alguno y paso menos tiempo online.

Obviamente que algo tenía que hacer cuando estaba en casa no muy ocupada, así que enchufé la compu de mi pieza -que no tiene conexión- e instalé viejos juegos de PC, entre ellos: el Theme Hospital, Kart Race, y un par más que finalmente no funcionaron. Hoy iba a instalar el Sim City, pero me enojé con la PC porque se volvió loca y me desinstaló el Theme Hospital y por ende, mi última partida quedó perdida en el disco rígido y voy a tener que pasar todos los niveles una vez más. De todos modos, mi mayor debilidad en materia de juegos de compu es The Sims 2, que tengo pero no consigo a instalar, así que le pedí a Di que me prestara su copia a ver si tengo mejor suerte. Me dijo que sólo lo haría cuando viera el cartelito de “Mandy acaba de inicar sesión” en su pantalla. De todos modos, luego de que le comentara que no estaba ayudando mucho con esto de la rehabilitación, accedió a dármelo si yo le pasaba mi posteo escrito a mano para subirlo al blog (porque convengamos que no fue muy inteligente recluirme cuando era mi turno de escribir jeje, ¡pero todo tiene solución!).

En realidad terminé hablando de esto, que tal vez les resulte de interés, pero originalmente iba a contarles sobre un pequeño incidente que ocurrió el viernes. Como no quiero dejarlos con la intriga, paso a contarles: para la cena pedimos pizza, y como todas las veces que pedimos pizza, bajé yo a buscarla. Pero ¡oh sorpresa! cuando abrimos la caja, la pizza no tenía el mismo aspecto de siempre. Era pizza… de pollo. O sea, ¿a quién en el mundo se le ocurre comer pizza de pollo, habiendo tantos otros gustos? Les juro que tenía un sabor espantoso. Una amiga me preguntó cómo era, ya que nunca había visto una. Por si tuvieron la suerte de mi amiga y no tienen idea de cómo es, les doy a conocer mi versión gráfica de la pizza: el queso derretido vendría a ser la lava del volcán y el pollo, las casitas. No es nada pintoresco… ¡imaginense el sabor!

Mi letra (la real) se va agrandando a medida que mi mano se va cansando. Dudo que esto ocupe mucho espacio… Se me están quemando las milanesas. Una vez cociné una torta y me conecté al MSN. Conclusión: la torta parecía una pasa de uva. Y ahora estoy escribiendo en papel y aún así se me queman las cosas *suspiro* mis cualidades como cocinera no son precisamente admirables… jeje. Así que ahora voy al rescate de la cena. Nos vemos pronto, o no tanto, je. Au revoir!

Atte. Mandy

PD: A mí se me quema la comida pero a la profe de las Revoluciones Burguesas se le va a quemar la perrita en cualquier momento, porque antes de ir a clase, le deja a su mascotita todas las estufas de la casa prendidas… que después no se queje del calentamiento global.

PD2: Quiero proponer un pequeño ejercicio para los lectores. Me gustaría que dijeran cómo nos imaginan a Di y a mí, en apariencia, sin guardarse ninguna observación, jaja. Plis, si tienen ganas hagan el intento, y si les dan muchas más ganas =P, pueden probar también con el resto de los “personajes” del blog. ¡Tenemos curiosidad!

Ahora sí, me despido, chau!

 

Situación inesperada (Desireé) Mayo 23, 2008

Archivado en: General — unade2 @ 8:27 pm

Bue. Ni sé cómo voy a hacer para contar esto. Todavía no decidí del todo qué pienso, o cómo me siento, o nada. Espero que escribiéndolo, contándolo, se me ordene un poco la cabecita, como a veces me pasa.

Empiezo.

El miércoles por la mañana no fui a la escuela, porque tenemos prehora y más tarde a la vieja idiota de las revoluciones burguesas, y en serio no tenía ganas. Me dejaron faltar, y me quedé tirada en la cama hasta las nueve más o menos, unas tres horas más de lo que puedo dormir habitualmente. Cuando me desperté, escribí algo que iba a ser un posteo, y que ahora, con algo de suerte, nunca verá la luz.

Escribí sobre Yamila. Mucho. Y se me cayeron algo más que un par de lagrimitas, y me sentí mal, y cuando terminé ya toda mi persona me parecía patética y estúpida. Fue una mañana larga.

La profesora de Inglés quiso llevarnos al teatro. Lo planeó durante semanas pero, como la función era a la tarde y, en consecuencia, no perdíamos clase, casi nadie quiso ir. Yo me anoté. No sé si dije ya que me gusta mucho Inglés.

El miércoles por la tarde fui al teatro Broadway, y ahí me encontré con Marisol y Laura, y dos chicas del Ciencias Naturales, y la profe y sus hijas, y Yamila. Vi la obra sentada junto a Marisol. Estuvo buena. Cuando terminó, salí siguiendo a las demás. Los recibidores, los halls, o como se llamen, de los teatros, siempre son un tremendo quilombo. Dos veces al año, mi hermana actúa en unas comedias musicales muuuy melosas onda reinterpretación de disney, y toda la familia va a verla. Así que ya estoy acostumbrada.

Iba a encarar para salida, pero entonces, alguien me tocó el hombro. El ruido de las conversaciones, de la gente agrupándose y reuniéndose, era bastante considerable, pero aún así escuché mi nombre con claridad:

-¡Di…!

Me volví. Yamila tenía el pelo castaño y reluciente recogido en una media cola. Junto con mi notable hermana menor, encabezaría la lista de las personas más bonitas que he visto en vivo y en directo. Lo que no deja de ser bastante irritante. Me miraba fija, atentamente.

-¿Podemos hablar un minuto?

Nos apartamos un poco del gentío. Más allá había una escalera, supongo que para acceder a los pisos superiores del teatro, que no están habilitados. Las dos hijas de la profesora, que no tendrán más de diez años, estaban sentadas en los escalones inferiores. Ésa era toda la privacidad a la que podíamos aspirar, pero realmente no me importaba demasiado. Estaba demasiado sorprendida.

-Estoy cansada de esto- dijo Yamila sin vueltas.

No dije nada (me estaba llegando el oxígeno al cerebro, supongo) así que ella repitió:

-Estoy cansada.

Ahí hilvané:

-¿De… qué? ¿Esto? ¿Nosotras?

-Sí. Ya no aguanto más. Te veo en todos lados. Estás triste. Hice tantas pelotudeces el año pasado… Hablé con Lucas y ya no…- hizo una breve pausa. Movía las manos, estaba nerviosa pero parecía decidida-. La otra noche soñé con vos, ¿podés creer? En serio te veo en todos lados.

Sentía que me temblaban las piernas. La escuchaba hablar, y al mismo tiempo oía una voz en mi cabeza, casi tan rápida y ansiosa como la de Yamila: ¿Qué vas a hacer, qué vas a hacer? ¿Eh? ¿No es esto lo que querías? ¿Pero y todo lo que ya pensaste? ¿Todo lo que ya dijiste? ¿Todo lo que sentiste? ¿No estabas enojada? ¿No estabas furiosa? ¿No la odiabas?

No. Odiarla no puedo. No me sale.

-Yo… Sí, estoy triste. No estoy bien. Pero no puedo volver a lo del año pasado. A mí sola me importaba. Las cosas tendrían… las cosas tendrían que ser diferentes…

Ajá, Didi. ¿Qué acabás de hacer? ¿En serio? ¿Tan fácil?

Yamila siguió hablando. Hacía semanas que Lucas y ella venían conversando “este tema”. Mi última conversación con ella había sido a principios de abril, por MSN, antes de empezar el blog. Fue bastante dura. Todas las cosas que nos habían quedado pendientes, todas las cosas que no nos habíamos dicho al pelearnos en diciembre, todas las dijimos y sin censura y feo y duro.

-Estaba enojada- dije-. A veces me enojo mucho. Porque siento que aparecés vos, y yo desaparezco. Desde que empezaron las clases fue así. Estuve todo el verano con los chicos, y vos nada, y apenas empezaron las clases sentí que me daban vuelta la cara. Y las mellizas –las mejores amigas de Yamila en su curso– se cambiaron de escuela y sentí que era por eso que les volvías a dar bola. Y yo… yo no importo.

-Si supieras, si hubieras escuchado las conversaciones que tuvimos el último mes, entenderías que estuviste todo menos ausente. Ellos quieren que arreglemos las cosas. Lucas, todo el tiempo, en serio, todo el tiempo me lo dice. Ale no entiende todavía qué pasó entre nosotras.

-¿Y Dami? Me pareció muy hipócrita que te volvieras a juntar con él. En diciembre, todo el año pasado en realidad, me dijiste muchísimas cosas. Que ya no te lo bancabas. Que no te caía bien, que no querías saber nada. Era importante para mí que ustedes se llevaran bien, porque ustedes… ustedes para mí… Pero no. Y de golpe, los empiezo a ver de acá para allá, constantemente, juntos. Me dio tanta bronca…

-Es que él habló conmigo. Te lo dije por MSN. Me dijo que a veces es muy envidioso, muy inseguro, que le pasa seguido que no mide lo que dice. Por eso lo reconsideré. Él necesita ayuda. Creo que, en realidad, se siente muy solo.

Y siguió hablando de él, de los chicos, un poco de este año y del año pasado.

-Yo hago todo- dije de pronto. La voz me temblaba más que las piernas, posta-. Yo siempre tengo que hacer todo.

Pero esta vez no. Me doy cuenta. Yo ya no podría haberlo hecho. Estaba resignada a dejarla atrás a ella, a renunciar a mis amigos. Y eso me dolía, me dolía tanto que todavía me cuesta escribir “me dolía”, porque me sale “me duele”. No podía cerrarlo, aunque me dije a mí misma durante todas estas semanas que era lo que tenía que hacer. No podía. No quería.

¿Entonces querés esto, Didi?

Sí. Capaz que sí.

Yamila me abrazó. Fue raro, repito. Mi mentón quedaba justo apoyado en su cabeza. Como abrazar a una nena.

Y cuando nos separamos, nos reímos. No sé porqué.

Ahora estamos volviendo, despacito, a lo de antes. A Lucas, Ale y Dami en los recreos, a sentarnos cerca en clase de Inglés. Sólo que ahora tengo a las chicas y eso es más que prioritario para mí. De hecho, lo primero que hice después de volver del teatro fue llamar a Mandy.

Estoy muy confundida. Pero al mismo tiempo, sé que es muy probable que esto fuera lo que yo necesitaba. No quiero empezar desde cero con todo. Prefiero empezar desde cero con esto. Recomenzar.

No sé. Se me ocurre que un nuevo comienzo es mejor –más optimista, más sano– que un cierre seco, definitivo. Final.

 

Simple, simple post (Mandy) Mayo 21, 2008

Archivado en: General — unade2 @ 12:01 am

Aunque no parezca, hay sólo dos actividades que me hacen realmente feliz.

Una de ellas es dar vueltas en auto, especialmente por la noche, cuando la ciudad está completamente iluminada y llena de vida. Cuando era chiquita no teníamos auto, entonces cada vez que visitaba a mis abuelos, que sí tenían, les pedía por favor que me llevaran a pasear luego de cenar. Y aunque ya estaban bastante cansados para esa hora, accedían a mi pedido sin pensarlo dos veces.

Esos viajes tan cortitos me eran suficientes, y aún hoy lo siguen siendo. No me importa cuánto duren, porque me conformo con ver la gente que pasea, los carteles luminosos, los bares, las avenidas, la noche en sí. Puede ser aún más perfecto si la ventanilla está baja y hay un buen CD puesto en el reproductor de música. Aún en verano prefiero mil veces el viento en la cara que el frío monótono del aire acondicionado (esto se invierte durante los viajes largos obviamente jeje).

La segunda actividad que más me gusta es nada más ni nada menos que andar en bicicleta.

Para muchos, esto puede ser una tremenda estupidez, pero hay que tener en cuenta que vivo en una ciudad, y que se complica un poco el tema de “salir a dar una vuelta”. Las calles son un desastre y un quilombo de autos, colectivos y motos.

Aunque fuera posible andar por lo menos durante diez minutos sin que alguien te lleve puesto, no hay comparación con andar en bici en un pueblo o una pequeña ciudad. Eso es algo que realmente te despeja la mente.

El fin de semana pasado fui a la casa de mis abuelos, que viven en una ciudad mucho más chica que Rosario, pero mucho más linda. Agarré la bici de mi prima, que no estaba, y salí a dar una vuelta. Al principio no sabía muy bien si debía ir por la calle (acostumbrada al tránsito pesado de las grandes ciudades), pero no lo medité más y me fui. Hacía muchísimo tiempo que no andaba en bici, y fue algo muy… “llenador” . Ojalá acá tuvieramos un tercio de la tranquilidad que encontré en la ciudad de mis abus.

Este tipo de cosas te ayudan a distraerte de los problemas cotidianos, que muchas veces ocupan la mayor parte de tus pensamientos hasta que decidís “alejarte” para respirar un poco de paz.

Últimamente mis amigas y yo nos preocupamos por qué carrera vamos a seguir, o cuán difícil nos resultará cursar los primeros años de facultad. Sabemos que es un gran cambio y que es algo que debemos transitar sí o sí, ¡pero tenemos tantas dudas y miedos!

Despejarse fue bueno,  pero es hora de volver. Qué fácil es olvidarse de todo con tan sólo una bicicleta. Las cosas simples de la vida, las menos complicadas.

Atte.

Mandy

 

Resumiendo, bien (Desireé) Mayo 17, 2008

Archivado en: General — unade2 @ 4:58 pm

Podría decir que esta semana fue una larga sucesión de desgracias para mí, a saber: me rebotaron el medio boleto (parece que excedemos el límite de entrada, y qué sé yo, conclusión, tenemos tanta plata que deberíamos poder pagar el boleto más caro del país); me quemé el entrecejo con cera (sí… se nota); me peleé con mi profesora de Problemática Psicosocial de la Educación (porque… ¿a qué no saben? La Revolución Francesa no la hizo burguesía. No, no. Según ella, la burguesía es una consecuencia de la Revolución, y no a la inversa. Los libros de Historia me han estado mintiendo toda mi vida); mi mamá se fue de viaje a Buenos Aires, por su trabajo, y a más de que quiero a mi mami, tengo que ocuparme de las responsabilidades domésticas, como lavar platos y esas cosas que odio con todo mi corazón; el idiota pesado hermano de Clara decidió que está completamente enamorado de mí, y me acosa con mensajitos y llamadas; mis amigos siguen sin darme bola.

Me gusta usar el punto y coma. Es re práctico.

Bueno, les decía, suponía que esta semana iba a finalizar tan trágica como comenzó, pero ayer fue un día bueno.

Naturalmente empezó mal, como todo el resto. Tuvimos Sociología, la mina no corrigió las pruebas, nos aburrimos mucho mucho. Después, Inglés, Damián llegó a la clase tarde y acompañado por Yamila, me lastimé la parte inferior de los labios por morderme tan fuerte, y disfruté que él tuviera que irse a buscar un banco a la otra punta de la escuela, porque ya no había más en el salón. Se sentó lejos de mí pero también lejos de ella, porque el salón es así tipo dos por dos. Me miró y saludó con la mano. Me tragué la bronca, la sentí pasar como un nudito por mi garganta, y le sonreí ligeramente. Me siguió mirando. Pero mi horrible quemadura del entrecejo era imposible de ver a la distancia a la que él estaba. Después me miré al espejo y tenía el pelo bastante lindo. Y sí, me lavo los dientes. O sea… ¿qué piii! se quedó mirando? No sé. El día que consiga el Manual de Instrucciones de Damián Fausto, les cuento.

Mandy y yo, junto con Karina y Julieta, habíamos decidido ir al cine la noche del viernes (anoche). Además, arreglamos que yo invitaría a Lucas, Ale y Damián. Lo hice. Sí, soy valiente, caradura y tengo poca dignidad. Lo gestioné todo por mensajes de texto con Lucas, empezando el jueves. Ahí, su respuesta fue que tenía que verlo con los otros dos. Ayer por la tarde, cuando le pregunté nuevamente, contestó que tenía que ir al cumplemes de su sobrinita (¡levante la mano quién se cree esa excusa! Yo no), y que Ale y Dami también tenían otros planes. Que arreglábamos otro día. Qué te diviertas, escribí yo en mi respuesta, qué te diviertas, contestó él. Me dieron ganas de llorar.

Tipo nueve de la noche, me encontré con Mandy y Kari en el hall del Alto. Ya no tenía ganas de estar triste. Les conté de la última llamada del hermano psicópata (por algún motivo, toda mi vida me persiguieron los psicópatas) y después les mostré el intercambio de mensajes con Lucas, pero tratamos de reírnos de lo primero y no comentar mucho lo segundo. Fuimos hasta un local de decoración porque Amanda quería comprar un desodorante para ambientes que su profe de Francés había rociado una vez sobre la clase (sep, la profe está loca… y Mandy también), y después fuimos hasta el cine a sacar entradas para una peli de terror, “Imágenes del más allá”. Juli llegó tarde, porque estaba en Natación, pero llegamos a comprar un par de boludeces para comer y entramos justo para el principio de la peli.

Daba miedo. Posta. Yo no soy taaan cobarde, pero me asusté mucho. Y, bueno… el miedo es un sentimiento sano, no como la bronca o la tristeza. Porque, bajo ciertos puntos de vista, puede llegar a ser incluso divertido. Me pasé buena parte de la peli con las uñas de la mano izquierda clavadas en el antebrazo de Julieta, y la mano derecha aferrando la de Amanda. Cuando alguna chillaba o se tapaba los ojos, las otras nos reíamos. No sé, en ese sentido el miedo es bueno. Une a la gente, jaja.

Más tarde, cenamos en el Patio de Comidas del Alto. Conversamos intrascendencias, nos reímos, nos divertimos. Paulatinamente me fui olvidando de mi semana horrible, de la manera rara en la que Dami me miró al principio de la clase de Inglés, de los mensajes de Lucas. Las amigas son algo muy, muy bueno.

Y esta mañana, leí un mail que me dejó sonriendo ininterrumpidamente hasta este momento. No voy a ahondar en detalles, simplemente les aclaro que no creía que los escritores conocidos leyeran blogs… y mucho menos el de Mandy y mío. No se imaginen a Gabriel García Márquez, por favor. Es una opción menos bestsellera, pero, al menos para mí, unas cien veces mejor.

Estoy contenta =) Mi semana mala terminó siendo una semana buena.

Ah, antes de despedirme, les dejo un dato: hoy, 17 de mayo, es el Día Mundial de la Lucha contra la Homofobia. Resulta que yo tengo un par de convicciones bastante firmes en mi cabecita, y el odio contra cualquier forma de discriminación es una de ellas. Por eso, a quienes gustan de leerme, me gustaría que vieran este link: http://moonpink.blogspot.com/2005/09/la-homofobia-y-t.html.

Desde ya, muchas gracias.

Saluditos!

Desireé

 

Diviértanse! (Mandy) Mayo 15, 2008

Archivado en: General — unade2 @ 7:56 pm

Bonjour!

En realidad, hoy no tenía pensado postear nada, pero dado que tenemos un breve (brevísimo) receso después de una cantidad considerable de pruebas, opté por sentarme y dejar volar mi imaginación e improvisación (?) frente al teclado…

Hoy no hicimos prácticamente nada en la escuela. Prueba de Cs. Políticas ¬¬ Y salimos antes luego de una jornada bastante monótona. Di se pasó toda la clase de Proyecto haciendo máscaras de papel, y yo decorando la hoja de la carpeta para ver si así la cosa se hacía un poco más divertida. Pero no.

¿Ustedes están aburridos? ¡Diviértanse! Les dejo los links de mis videos favoritos de YouTube así se entretienen un rato =) (Esta sería una buena ocasión para saber cómo agregar los videos dentro del posteo… mmm)

 

Este video es una parodia a la canción “You’re beautiful” de James Blunt. En realidad no es una parodia-parodia. Un comediante comenta mientras James canta… muy bueno. http://www.youtube.com/watch?v=91h6WhFiAcY

 

Este es un monólogo que hace Alejandro Szykula, el creador de “Alejo y Valentina”. Tiene unos videos muy buenos, pero este es uno de los mejores. http://www.youtube.com/watch?v=CtjQ2MDXph0

 

Este es un segmento de uno de mis programas favoritos, que pasan por Sony pero que nunca puedo enganchar ¬¬ “Whose line is it anyway?” Me encanta! http://www.youtube.com/watch?v=ZhWGR00zVPY

 

Imitaciones XD Vale la pena mirarlo: http://www.youtube.com/watch?v=bOjmH1N7lZU

 

Uno de los mejores videos editados que vi. Armaron un trailer sobre cómo sería la pelicula Titanic 2, teniendo esta vez a Leonardo Di Caprio como protagonista, que en realidad no murió sino que se congeló como Walt Disney y aparentemente volvió a la vida en el siglo XXI. Suena cualquiera dicho así, pero háganme caso y mirenlo jeje. http://www.youtube.com/watch?v=7iOuYkbrx4w

 

Video conocido de M1cest, sobre los glams. Excepto el de la vida sana, en los otros insulta, insulta e insulta. Je. Pero este está bueno; si hay algún lector que en este preciso momento esté usando chupines fosforescentes, sepa desde ya que o se rie un poco o se va a comprar otros pantalones XD http://www.youtube.com/watch?v=SfRV6chXFXw

 

Bueno, básicamente eso es todo. Para la próxima voy a ver si aprendo como se hace para poner la imagen del videito en el medio del post. Como buenos seguidores del blog se que van a hacerle caso a su amiga Mandy y van a ver tooodos los videos para después comentar (o alguno por lo menos! jeje)

Atte.

Mandy 

 

Lunes normal (Desireé) Mayo 12, 2008

Archivado en: General — unade2 @ 8:12 pm

Resulta que los lunes empezamos con Estadística. Y después una materia ridícula que se inventaron los de nuestra escuela que se llama Proyecto de Investigación e Intervención Sociocomunitaria. No se preocupen, a nadie se le ocurrió escribir el nombre completo de la carátula. Queremos que los marcadores nos duren el resto del año. Cuando uno termina de leer el nombre de la materia –y lleva bastante tiempo, no digo que no– supone que la materia va a estar buena. Que te van a dejar salir de la escuela, y le vas a ir a contar cuentos a los chicos de la calle, o a organizar un taller de teatro, o a leer poemas en un bar. Pero no. Nosotros tenemos a una vieja que mide un metro cuarenta, que se viene con unos zapatos de cuero de lo más folkloricos, una larga pollera celeste, y unos saquitos tejidos increíbles. Y si la vieja fuera una loca interesante, todavía. Pero no.

Nuestra profesora se tilda a mitad de una oración. Lo juro. Está hablando hablando y –pausa– y –más pausa– y –un poquito más de pausa– y ahí Iván, el graciosito del curso comenta “ponele una ficha a la profe a ver si arranca” y todos nos morimos de risa, y recién ahí la mina retoma lo que estaba diciendo. Por otra parte, lo que nos “enseña” es bastante pelotudo. Dale que dale con la investigación científica en las ciencias sociales, y el “análisis de las situaciones problemáticas” y ordenar del problema más chiquitito al más grande (se llama especificación, creo) y cosas así. Para mí, estar en quinto es lo más. Imaginense que todas las materias son así. Todas las materias una muy buena excusa para perder el tiempo.

Aún mejor, en quinto no hace falta estudiar. Yo igual en ningún período de mi vida estudié demasiado (traducción, jamás en mi vida estudié nada) pero la consecuencia es que tengo dos materias previas. Creo que este año no me voy a llevar ninguna. Y no porque vaya a empezar a tocar un libro ni nada. En serio. Es que no hace falta. Mandy estudia igual, por supuesto. Mandy es quien me recuerda a mitad de clase de Estadística que teníamos que hacer un Review para Inglés, y que deberíamos haberlo entregado hace dos semanas. Y como me gusta Inglés (es mi materia preferida) bueno, hay que usar la clase de Estadística para algo útil.

Los idiomas son lo más importante para nuestro colegio. Obligatoriamente, todos tenemos dos: una primera lengua, a la que se le dedican unas cinco horas semanales, y una segunda, a la que se dedican tres. Las mías son respectivamente Inglés y Francés. Hay además algunos fanáticos –como Amanda y Damián– que eligen hacer un tercer idioma, Portugués (pero en lugar de aprender, terminan en los baños del entrepiso, mis amores).

Inglés es la tercer hora en el menú de los lunes. Nos mezclan con gente de los otros dos polimodales, Ciencias Naturales y Comunicación. Nos reunieron en grupos según la nota que sacamos en la cuatrimestral de Inglés de hace dos años. El nuestro es el grupo más avanzado, así que miren como las mujeres SÍ somos más inteligentes que los varones: ponele que haya veinte personas en el grupo, dieciocho son mujeres y varones, sólo dos. Uno es Dami, porsupu (que con 17 añitos se sacó una B en el First Certificate Exam, y por supuesto se quejó mucho muchito porque él quería una A) y el otro es un gil que se llama César.

En las clases de Inglés, a Mandy y a mí nos acompaña nuestra buena amiga Karina. La profe se llama Miss María, y es de las pocas que tenemos que no es una completa tarada. Tendrá unos treinta y cinco, cuarenta años, y se nota que le encanta su trabajo. Por supuesto, esto a mis amigas y a mí no es que nos interese demasiado, y lo cierto es que nos pasamos la mayor parte hablando de cualquier pavada.

Debo aclarar, por cierto, que Yamila también se encuentra en esta clase. Y, casi desde el comienzo de las clases, ella y Damián se sientan juntos. Esto no me molestaba el año pasado, claro, cuando yo también andaba por ahí, pero ahora sí que sí, obviamente.

Bueno, la particularidad de esta clase –oh! casualidad– fue que ellos no se sentaron cerca. Ni siquiera los vi saludarse. Dami se quedó con el gil, y Yamila, sola, en la otra punta del salón.

No sé. ¿Significará esto algo? Por el momento trato de que no afecte demasiado mi vida, y sigo con mis amigas riéndome de mis pavadas y no me acerco a Dami.

Pero bueno, Mandy yo estuvimos pensando que hay que volver a salir con los chicos. Con Dami, Ale, Lucas, los tres juntos. Siendo honesta, los veía más en el verano de lo que los veo ahora. Y no sé si estoy definitivamente lista para decirles chau chau.

Los lunes me gustan. Después de Inglés, hay una hora de Psicología y después una más de Filosofía y listo. En Psicología hacemos trabajos sobre estímulos y respuestas, y mientras converso un poco con Daniela, y nos reímos bastante. En Filosofía todos parecemos estar haciendo la cuenta regresiva de minutos hasta que toque el timbre, menos Marisol, que levanta la mano para leer su tarea, sin falta.

Y mi vida sigue bastante igual que siempre, entretenida y variada, por lo menos. Incluso las cosas que se han hecho costumbre –como las pausas de la profe de Proyecto– siguen siendo divertidas. Pero creo que ya va siendo hora de ir afrontando miedos y despejando dudas.

Todo lo nuevo asusta un poco. Sé que tengo que dejar mi comodidad, mi rutina actual, y hablar con mis amigos. Incluso si voy a despedirme de ellos, quiero decirle lo que siento a Damián antes de que suceda. Sino, siempre me voy a arrepentir. Ah, y además, hay una novedad bastante inminente. El 27 de junio llega mi “hermano” desde Alemania. Se llama Hans. Cuando eso pase, ya no me voy a ver obligada a contarles un lunes normal. Voy a tener mucho mucho más para decir.