una de dos

un mismo año… contado de a dos

Pizza y Abstinencia (Mandy) Mayo 29, 2008

Archivado en: General — unade2 @ 7:39 pm

Día 3. 21:23 horas.

Ok. Esto les va a parecer raro, pero en este preciso momento estoy en mi pieza, sentada en mi escritorio… y de hecho, estoy escribiendo en un papel, con birome. Di es quien tipeará esto y lo posteará.

Hace tres días que no me conecto ni uso la compu que tiene conexión. Desde que tengo Internet -hace ya casi un año- paso gran parte de mi tiempo libre conectada, y hace poco me di cuenta que hay cosas que solía hacer y que ya no hago: escribir, dibujar, leer… Así que el domingo al mediodía supuse que sería bueno alejarme del MSN por un tiempo, para volver a mis “ex-hobbies” y ver si me engancho de nuevo con alguno y paso menos tiempo online.

Obviamente que algo tenía que hacer cuando estaba en casa no muy ocupada, así que enchufé la compu de mi pieza -que no tiene conexión- e instalé viejos juegos de PC, entre ellos: el Theme Hospital, Kart Race, y un par más que finalmente no funcionaron. Hoy iba a instalar el Sim City, pero me enojé con la PC porque se volvió loca y me desinstaló el Theme Hospital y por ende, mi última partida quedó perdida en el disco rígido y voy a tener que pasar todos los niveles una vez más. De todos modos, mi mayor debilidad en materia de juegos de compu es The Sims 2, que tengo pero no consigo a instalar, así que le pedí a Di que me prestara su copia a ver si tengo mejor suerte. Me dijo que sólo lo haría cuando viera el cartelito de “Mandy acaba de inicar sesión” en su pantalla. De todos modos, luego de que le comentara que no estaba ayudando mucho con esto de la rehabilitación, accedió a dármelo si yo le pasaba mi posteo escrito a mano para subirlo al blog (porque convengamos que no fue muy inteligente recluirme cuando era mi turno de escribir jeje, ¡pero todo tiene solución!).

En realidad terminé hablando de esto, que tal vez les resulte de interés, pero originalmente iba a contarles sobre un pequeño incidente que ocurrió el viernes. Como no quiero dejarlos con la intriga, paso a contarles: para la cena pedimos pizza, y como todas las veces que pedimos pizza, bajé yo a buscarla. Pero ¡oh sorpresa! cuando abrimos la caja, la pizza no tenía el mismo aspecto de siempre. Era pizza… de pollo. O sea, ¿a quién en el mundo se le ocurre comer pizza de pollo, habiendo tantos otros gustos? Les juro que tenía un sabor espantoso. Una amiga me preguntó cómo era, ya que nunca había visto una. Por si tuvieron la suerte de mi amiga y no tienen idea de cómo es, les doy a conocer mi versión gráfica de la pizza: el queso derretido vendría a ser la lava del volcán y el pollo, las casitas. No es nada pintoresco… ¡imaginense el sabor!

Mi letra (la real) se va agrandando a medida que mi mano se va cansando. Dudo que esto ocupe mucho espacio… Se me están quemando las milanesas. Una vez cociné una torta y me conecté al MSN. Conclusión: la torta parecía una pasa de uva. Y ahora estoy escribiendo en papel y aún así se me queman las cosas *suspiro* mis cualidades como cocinera no son precisamente admirables… jeje. Así que ahora voy al rescate de la cena. Nos vemos pronto, o no tanto, je. Au revoir!

Atte. Mandy

PD: A mí se me quema la comida pero a la profe de las Revoluciones Burguesas se le va a quemar la perrita en cualquier momento, porque antes de ir a clase, le deja a su mascotita todas las estufas de la casa prendidas… que después no se queje del calentamiento global.

PD2: Quiero proponer un pequeño ejercicio para los lectores. Me gustaría que dijeran cómo nos imaginan a Di y a mí, en apariencia, sin guardarse ninguna observación, jaja. Plis, si tienen ganas hagan el intento, y si les dan muchas más ganas =P, pueden probar también con el resto de los “personajes” del blog. ¡Tenemos curiosidad!

Ahora sí, me despido, chau!

 

Situación inesperada (Desireé) Mayo 23, 2008

Archivado en: General — unade2 @ 8:27 pm

Bue. Ni sé cómo voy a hacer para contar esto. Todavía no decidí del todo qué pienso, o cómo me siento, o nada. Espero que escribiéndolo, contándolo, se me ordene un poco la cabecita, como a veces me pasa.

Empiezo.

El miércoles por la mañana no fui a la escuela, porque tenemos prehora y más tarde a la vieja idiota de las revoluciones burguesas, y en serio no tenía ganas. Me dejaron faltar, y me quedé tirada en la cama hasta las nueve más o menos, unas tres horas más de lo que puedo dormir habitualmente. Cuando me desperté, escribí algo que iba a ser un posteo, y que ahora, con algo de suerte, nunca verá la luz.

Escribí sobre Yamila. Mucho. Y se me cayeron algo más que un par de lagrimitas, y me sentí mal, y cuando terminé ya toda mi persona me parecía patética y estúpida. Fue una mañana larga.

La profesora de Inglés quiso llevarnos al teatro. Lo planeó durante semanas pero, como la función era a la tarde y, en consecuencia, no perdíamos clase, casi nadie quiso ir. Yo me anoté. No sé si dije ya que me gusta mucho Inglés.

El miércoles por la tarde fui al teatro Broadway, y ahí me encontré con Marisol y Laura, y dos chicas del Ciencias Naturales, y la profe y sus hijas, y Yamila. Vi la obra sentada junto a Marisol. Estuvo buena. Cuando terminó, salí siguiendo a las demás. Los recibidores, los halls, o como se llamen, de los teatros, siempre son un tremendo quilombo. Dos veces al año, mi hermana actúa en unas comedias musicales muuuy melosas onda reinterpretación de disney, y toda la familia va a verla. Así que ya estoy acostumbrada.

Iba a encarar para salida, pero entonces, alguien me tocó el hombro. El ruido de las conversaciones, de la gente agrupándose y reuniéndose, era bastante considerable, pero aún así escuché mi nombre con claridad:

-¡Di…!

Me volví. Yamila tenía el pelo castaño y reluciente recogido en una media cola. Junto con mi notable hermana menor, encabezaría la lista de las personas más bonitas que he visto en vivo y en directo. Lo que no deja de ser bastante irritante. Me miraba fija, atentamente.

-¿Podemos hablar un minuto?

Nos apartamos un poco del gentío. Más allá había una escalera, supongo que para acceder a los pisos superiores del teatro, que no están habilitados. Las dos hijas de la profesora, que no tendrán más de diez años, estaban sentadas en los escalones inferiores. Ésa era toda la privacidad a la que podíamos aspirar, pero realmente no me importaba demasiado. Estaba demasiado sorprendida.

-Estoy cansada de esto- dijo Yamila sin vueltas.

No dije nada (me estaba llegando el oxígeno al cerebro, supongo) así que ella repitió:

-Estoy cansada.

Ahí hilvané:

-¿De… qué? ¿Esto? ¿Nosotras?

-Sí. Ya no aguanto más. Te veo en todos lados. Estás triste. Hice tantas pelotudeces el año pasado… Hablé con Lucas y ya no…- hizo una breve pausa. Movía las manos, estaba nerviosa pero parecía decidida-. La otra noche soñé con vos, ¿podés creer? En serio te veo en todos lados.

Sentía que me temblaban las piernas. La escuchaba hablar, y al mismo tiempo oía una voz en mi cabeza, casi tan rápida y ansiosa como la de Yamila: ¿Qué vas a hacer, qué vas a hacer? ¿Eh? ¿No es esto lo que querías? ¿Pero y todo lo que ya pensaste? ¿Todo lo que ya dijiste? ¿Todo lo que sentiste? ¿No estabas enojada? ¿No estabas furiosa? ¿No la odiabas?

No. Odiarla no puedo. No me sale.

-Yo… Sí, estoy triste. No estoy bien. Pero no puedo volver a lo del año pasado. A mí sola me importaba. Las cosas tendrían… las cosas tendrían que ser diferentes…

Ajá, Didi. ¿Qué acabás de hacer? ¿En serio? ¿Tan fácil?

Yamila siguió hablando. Hacía semanas que Lucas y ella venían conversando “este tema”. Mi última conversación con ella había sido a principios de abril, por MSN, antes de empezar el blog. Fue bastante dura. Todas las cosas que nos habían quedado pendientes, todas las cosas que no nos habíamos dicho al pelearnos en diciembre, todas las dijimos y sin censura y feo y duro.

-Estaba enojada- dije-. A veces me enojo mucho. Porque siento que aparecés vos, y yo desaparezco. Desde que empezaron las clases fue así. Estuve todo el verano con los chicos, y vos nada, y apenas empezaron las clases sentí que me daban vuelta la cara. Y las mellizas –las mejores amigas de Yamila en su curso– se cambiaron de escuela y sentí que era por eso que les volvías a dar bola. Y yo… yo no importo.

-Si supieras, si hubieras escuchado las conversaciones que tuvimos el último mes, entenderías que estuviste todo menos ausente. Ellos quieren que arreglemos las cosas. Lucas, todo el tiempo, en serio, todo el tiempo me lo dice. Ale no entiende todavía qué pasó entre nosotras.

-¿Y Dami? Me pareció muy hipócrita que te volvieras a juntar con él. En diciembre, todo el año pasado en realidad, me dijiste muchísimas cosas. Que ya no te lo bancabas. Que no te caía bien, que no querías saber nada. Era importante para mí que ustedes se llevaran bien, porque ustedes… ustedes para mí… Pero no. Y de golpe, los empiezo a ver de acá para allá, constantemente, juntos. Me dio tanta bronca…

-Es que él habló conmigo. Te lo dije por MSN. Me dijo que a veces es muy envidioso, muy inseguro, que le pasa seguido que no mide lo que dice. Por eso lo reconsideré. Él necesita ayuda. Creo que, en realidad, se siente muy solo.

Y siguió hablando de él, de los chicos, un poco de este año y del año pasado.

-Yo hago todo- dije de pronto. La voz me temblaba más que las piernas, posta-. Yo siempre tengo que hacer todo.

Pero esta vez no. Me doy cuenta. Yo ya no podría haberlo hecho. Estaba resignada a dejarla atrás a ella, a renunciar a mis amigos. Y eso me dolía, me dolía tanto que todavía me cuesta escribir “me dolía”, porque me sale “me duele”. No podía cerrarlo, aunque me dije a mí misma durante todas estas semanas que era lo que tenía que hacer. No podía. No quería.

¿Entonces querés esto, Didi?

Sí. Capaz que sí.

Yamila me abrazó. Fue raro, repito. Mi mentón quedaba justo apoyado en su cabeza. Como abrazar a una nena.

Y cuando nos separamos, nos reímos. No sé porqué.

Ahora estamos volviendo, despacito, a lo de antes. A Lucas, Ale y Dami en los recreos, a sentarnos cerca en clase de Inglés. Sólo que ahora tengo a las chicas y eso es más que prioritario para mí. De hecho, lo primero que hice después de volver del teatro fue llamar a Mandy.

Estoy muy confundida. Pero al mismo tiempo, sé que es muy probable que esto fuera lo que yo necesitaba. No quiero empezar desde cero con todo. Prefiero empezar desde cero con esto. Recomenzar.

No sé. Se me ocurre que un nuevo comienzo es mejor –más optimista, más sano– que un cierre seco, definitivo. Final.

 

Simple, simple post (Mandy) Mayo 21, 2008

Archivado en: General — unade2 @ 12:01 am

Aunque no parezca, hay sólo dos actividades que me hacen realmente feliz.

Una de ellas es dar vueltas en auto, especialmente por la noche, cuando la ciudad está completamente iluminada y llena de vida. Cuando era chiquita no teníamos auto, entonces cada vez que visitaba a mis abuelos, que sí tenían, les pedía por favor que me llevaran a pasear luego de cenar. Y aunque ya estaban bastante cansados para esa hora, accedían a mi pedido sin pensarlo dos veces.

Esos viajes tan cortitos me eran suficientes, y aún hoy lo siguen siendo. No me importa cuánto duren, porque me conformo con ver la gente que pasea, los carteles luminosos, los bares, las avenidas, la noche en sí. Puede ser aún más perfecto si la ventanilla está baja y hay un buen CD puesto en el reproductor de música. Aún en verano prefiero mil veces el viento en la cara que el frío monótono del aire acondicionado (esto se invierte durante los viajes largos obviamente jeje).

La segunda actividad que más me gusta es nada más ni nada menos que andar en bicicleta.

Para muchos, esto puede ser una tremenda estupidez, pero hay que tener en cuenta que vivo en una ciudad, y que se complica un poco el tema de “salir a dar una vuelta”. Las calles son un desastre y un quilombo de autos, colectivos y motos.

Aunque fuera posible andar por lo menos durante diez minutos sin que alguien te lleve puesto, no hay comparación con andar en bici en un pueblo o una pequeña ciudad. Eso es algo que realmente te despeja la mente.

El fin de semana pasado fui a la casa de mis abuelos, que viven en una ciudad mucho más chica que Rosario, pero mucho más linda. Agarré la bici de mi prima, que no estaba, y salí a dar una vuelta. Al principio no sabía muy bien si debía ir por la calle (acostumbrada al tránsito pesado de las grandes ciudades), pero no lo medité más y me fui. Hacía muchísimo tiempo que no andaba en bici, y fue algo muy… “llenador” . Ojalá acá tuvieramos un tercio de la tranquilidad que encontré en la ciudad de mis abus.

Este tipo de cosas te ayudan a distraerte de los problemas cotidianos, que muchas veces ocupan la mayor parte de tus pensamientos hasta que decidís “alejarte” para respirar un poco de paz.

Últimamente mis amigas y yo nos preocupamos por qué carrera vamos a seguir, o cuán difícil nos resultará cursar los primeros años de facultad. Sabemos que es un gran cambio y que es algo que debemos transitar sí o sí, ¡pero tenemos tantas dudas y miedos!

Despejarse fue bueno,  pero es hora de volver. Qué fácil es olvidarse de todo con tan sólo una bicicleta. Las cosas simples de la vida, las menos complicadas.

Atte.

Mandy

 

Resumiendo, bien (Desireé) Mayo 17, 2008

Archivado en: General — unade2 @ 4:58 pm

Podría decir que esta semana fue una larga sucesión de desgracias para mí, a saber: me rebotaron el medio boleto (parece que excedemos el límite de entrada, y qué sé yo, conclusión, tenemos tanta plata que deberíamos poder pagar el boleto más caro del país); me quemé el entrecejo con cera (sí… se nota); me peleé con mi profesora de Problemática Psicosocial de la Educación (porque… ¿a qué no saben? La Revolución Francesa no la hizo burguesía. No, no. Según ella, la burguesía es una consecuencia de la Revolución, y no a la inversa. Los libros de Historia me han estado mintiendo toda mi vida); mi mamá se fue de viaje a Buenos Aires, por su trabajo, y a más de que quiero a mi mami, tengo que ocuparme de las responsabilidades domésticas, como lavar platos y esas cosas que odio con todo mi corazón; el idiota pesado hermano de Clara decidió que está completamente enamorado de mí, y me acosa con mensajitos y llamadas; mis amigos siguen sin darme bola.

Me gusta usar el punto y coma. Es re práctico.

Bueno, les decía, suponía que esta semana iba a finalizar tan trágica como comenzó, pero ayer fue un día bueno.

Naturalmente empezó mal, como todo el resto. Tuvimos Sociología, la mina no corrigió las pruebas, nos aburrimos mucho mucho. Después, Inglés, Damián llegó a la clase tarde y acompañado por Yamila, me lastimé la parte inferior de los labios por morderme tan fuerte, y disfruté que él tuviera que irse a buscar un banco a la otra punta de la escuela, porque ya no había más en el salón. Se sentó lejos de mí pero también lejos de ella, porque el salón es así tipo dos por dos. Me miró y saludó con la mano. Me tragué la bronca, la sentí pasar como un nudito por mi garganta, y le sonreí ligeramente. Me siguió mirando. Pero mi horrible quemadura del entrecejo era imposible de ver a la distancia a la que él estaba. Después me miré al espejo y tenía el pelo bastante lindo. Y sí, me lavo los dientes. O sea… ¿qué piii! se quedó mirando? No sé. El día que consiga el Manual de Instrucciones de Damián Fausto, les cuento.

Mandy y yo, junto con Karina y Julieta, habíamos decidido ir al cine la noche del viernes (anoche). Además, arreglamos que yo invitaría a Lucas, Ale y Damián. Lo hice. Sí, soy valiente, caradura y tengo poca dignidad. Lo gestioné todo por mensajes de texto con Lucas, empezando el jueves. Ahí, su respuesta fue que tenía que verlo con los otros dos. Ayer por la tarde, cuando le pregunté nuevamente, contestó que tenía que ir al cumplemes de su sobrinita (¡levante la mano quién se cree esa excusa! Yo no), y que Ale y Dami también tenían otros planes. Que arreglábamos otro día. Qué te diviertas, escribí yo en mi respuesta, qué te diviertas, contestó él. Me dieron ganas de llorar.

Tipo nueve de la noche, me encontré con Mandy y Kari en el hall del Alto. Ya no tenía ganas de estar triste. Les conté de la última llamada del hermano psicópata (por algún motivo, toda mi vida me persiguieron los psicópatas) y después les mostré el intercambio de mensajes con Lucas, pero tratamos de reírnos de lo primero y no comentar mucho lo segundo. Fuimos hasta un local de decoración porque Amanda quería comprar un desodorante para ambientes que su profe de Francés había rociado una vez sobre la clase (sep, la profe está loca… y Mandy también), y después fuimos hasta el cine a sacar entradas para una peli de terror, “Imágenes del más allá”. Juli llegó tarde, porque estaba en Natación, pero llegamos a comprar un par de boludeces para comer y entramos justo para el principio de la peli.

Daba miedo. Posta. Yo no soy taaan cobarde, pero me asusté mucho. Y, bueno… el miedo es un sentimiento sano, no como la bronca o la tristeza. Porque, bajo ciertos puntos de vista, puede llegar a ser incluso divertido. Me pasé buena parte de la peli con las uñas de la mano izquierda clavadas en el antebrazo de Julieta, y la mano derecha aferrando la de Amanda. Cuando alguna chillaba o se tapaba los ojos, las otras nos reíamos. No sé, en ese sentido el miedo es bueno. Une a la gente, jaja.

Más tarde, cenamos en el Patio de Comidas del Alto. Conversamos intrascendencias, nos reímos, nos divertimos. Paulatinamente me fui olvidando de mi semana horrible, de la manera rara en la que Dami me miró al principio de la clase de Inglés, de los mensajes de Lucas. Las amigas son algo muy, muy bueno.

Y esta mañana, leí un mail que me dejó sonriendo ininterrumpidamente hasta este momento. No voy a ahondar en detalles, simplemente les aclaro que no creía que los escritores conocidos leyeran blogs… y mucho menos el de Mandy y mío. No se imaginen a Gabriel García Márquez, por favor. Es una opción menos bestsellera, pero, al menos para mí, unas cien veces mejor.

Estoy contenta =) Mi semana mala terminó siendo una semana buena.

Ah, antes de despedirme, les dejo un dato: hoy, 17 de mayo, es el Día Mundial de la Lucha contra la Homofobia. Resulta que yo tengo un par de convicciones bastante firmes en mi cabecita, y el odio contra cualquier forma de discriminación es una de ellas. Por eso, a quienes gustan de leerme, me gustaría que vieran este link: http://moonpink.blogspot.com/2005/09/la-homofobia-y-t.html.

Desde ya, muchas gracias.

Saluditos!

Desireé

 

Diviértanse! (Mandy) Mayo 15, 2008

Archivado en: General — unade2 @ 7:56 pm

Bonjour!

En realidad, hoy no tenía pensado postear nada, pero dado que tenemos un breve (brevísimo) receso después de una cantidad considerable de pruebas, opté por sentarme y dejar volar mi imaginación e improvisación (?) frente al teclado…

Hoy no hicimos prácticamente nada en la escuela. Prueba de Cs. Políticas ¬¬ Y salimos antes luego de una jornada bastante monótona. Di se pasó toda la clase de Proyecto haciendo máscaras de papel, y yo decorando la hoja de la carpeta para ver si así la cosa se hacía un poco más divertida. Pero no.

¿Ustedes están aburridos? ¡Diviértanse! Les dejo los links de mis videos favoritos de YouTube así se entretienen un rato =) (Esta sería una buena ocasión para saber cómo agregar los videos dentro del posteo… mmm)

 

Este video es una parodia a la canción “You’re beautiful” de James Blunt. En realidad no es una parodia-parodia. Un comediante comenta mientras James canta… muy bueno. http://www.youtube.com/watch?v=91h6WhFiAcY

 

Este es un monólogo que hace Alejandro Szykula, el creador de “Alejo y Valentina”. Tiene unos videos muy buenos, pero este es uno de los mejores. http://www.youtube.com/watch?v=CtjQ2MDXph0

 

Este es un segmento de uno de mis programas favoritos, que pasan por Sony pero que nunca puedo enganchar ¬¬ “Whose line is it anyway?” Me encanta! http://www.youtube.com/watch?v=ZhWGR00zVPY

 

Imitaciones XD Vale la pena mirarlo: http://www.youtube.com/watch?v=bOjmH1N7lZU

 

Uno de los mejores videos editados que vi. Armaron un trailer sobre cómo sería la pelicula Titanic 2, teniendo esta vez a Leonardo Di Caprio como protagonista, que en realidad no murió sino que se congeló como Walt Disney y aparentemente volvió a la vida en el siglo XXI. Suena cualquiera dicho así, pero háganme caso y mirenlo jeje. http://www.youtube.com/watch?v=7iOuYkbrx4w

 

Video conocido de M1cest, sobre los glams. Excepto el de la vida sana, en los otros insulta, insulta e insulta. Je. Pero este está bueno; si hay algún lector que en este preciso momento esté usando chupines fosforescentes, sepa desde ya que o se rie un poco o se va a comprar otros pantalones XD http://www.youtube.com/watch?v=SfRV6chXFXw

 

Bueno, básicamente eso es todo. Para la próxima voy a ver si aprendo como se hace para poner la imagen del videito en el medio del post. Como buenos seguidores del blog se que van a hacerle caso a su amiga Mandy y van a ver tooodos los videos para después comentar (o alguno por lo menos! jeje)

Atte.

Mandy 

 

Lunes normal (Desireé) Mayo 12, 2008

Archivado en: General — unade2 @ 8:12 pm

Resulta que los lunes empezamos con Estadística. Y después una materia ridícula que se inventaron los de nuestra escuela que se llama Proyecto de Investigación e Intervención Sociocomunitaria. No se preocupen, a nadie se le ocurrió escribir el nombre completo de la carátula. Queremos que los marcadores nos duren el resto del año. Cuando uno termina de leer el nombre de la materia –y lleva bastante tiempo, no digo que no– supone que la materia va a estar buena. Que te van a dejar salir de la escuela, y le vas a ir a contar cuentos a los chicos de la calle, o a organizar un taller de teatro, o a leer poemas en un bar. Pero no. Nosotros tenemos a una vieja que mide un metro cuarenta, que se viene con unos zapatos de cuero de lo más folkloricos, una larga pollera celeste, y unos saquitos tejidos increíbles. Y si la vieja fuera una loca interesante, todavía. Pero no.

Nuestra profesora se tilda a mitad de una oración. Lo juro. Está hablando hablando y –pausa– y –más pausa– y –un poquito más de pausa– y ahí Iván, el graciosito del curso comenta “ponele una ficha a la profe a ver si arranca” y todos nos morimos de risa, y recién ahí la mina retoma lo que estaba diciendo. Por otra parte, lo que nos “enseña” es bastante pelotudo. Dale que dale con la investigación científica en las ciencias sociales, y el “análisis de las situaciones problemáticas” y ordenar del problema más chiquitito al más grande (se llama especificación, creo) y cosas así. Para mí, estar en quinto es lo más. Imaginense que todas las materias son así. Todas las materias una muy buena excusa para perder el tiempo.

Aún mejor, en quinto no hace falta estudiar. Yo igual en ningún período de mi vida estudié demasiado (traducción, jamás en mi vida estudié nada) pero la consecuencia es que tengo dos materias previas. Creo que este año no me voy a llevar ninguna. Y no porque vaya a empezar a tocar un libro ni nada. En serio. Es que no hace falta. Mandy estudia igual, por supuesto. Mandy es quien me recuerda a mitad de clase de Estadística que teníamos que hacer un Review para Inglés, y que deberíamos haberlo entregado hace dos semanas. Y como me gusta Inglés (es mi materia preferida) bueno, hay que usar la clase de Estadística para algo útil.

Los idiomas son lo más importante para nuestro colegio. Obligatoriamente, todos tenemos dos: una primera lengua, a la que se le dedican unas cinco horas semanales, y una segunda, a la que se dedican tres. Las mías son respectivamente Inglés y Francés. Hay además algunos fanáticos –como Amanda y Damián– que eligen hacer un tercer idioma, Portugués (pero en lugar de aprender, terminan en los baños del entrepiso, mis amores).

Inglés es la tercer hora en el menú de los lunes. Nos mezclan con gente de los otros dos polimodales, Ciencias Naturales y Comunicación. Nos reunieron en grupos según la nota que sacamos en la cuatrimestral de Inglés de hace dos años. El nuestro es el grupo más avanzado, así que miren como las mujeres SÍ somos más inteligentes que los varones: ponele que haya veinte personas en el grupo, dieciocho son mujeres y varones, sólo dos. Uno es Dami, porsupu (que con 17 añitos se sacó una B en el First Certificate Exam, y por supuesto se quejó mucho muchito porque él quería una A) y el otro es un gil que se llama César.

En las clases de Inglés, a Mandy y a mí nos acompaña nuestra buena amiga Karina. La profe se llama Miss María, y es de las pocas que tenemos que no es una completa tarada. Tendrá unos treinta y cinco, cuarenta años, y se nota que le encanta su trabajo. Por supuesto, esto a mis amigas y a mí no es que nos interese demasiado, y lo cierto es que nos pasamos la mayor parte hablando de cualquier pavada.

Debo aclarar, por cierto, que Yamila también se encuentra en esta clase. Y, casi desde el comienzo de las clases, ella y Damián se sientan juntos. Esto no me molestaba el año pasado, claro, cuando yo también andaba por ahí, pero ahora sí que sí, obviamente.

Bueno, la particularidad de esta clase –oh! casualidad– fue que ellos no se sentaron cerca. Ni siquiera los vi saludarse. Dami se quedó con el gil, y Yamila, sola, en la otra punta del salón.

No sé. ¿Significará esto algo? Por el momento trato de que no afecte demasiado mi vida, y sigo con mis amigas riéndome de mis pavadas y no me acerco a Dami.

Pero bueno, Mandy yo estuvimos pensando que hay que volver a salir con los chicos. Con Dami, Ale, Lucas, los tres juntos. Siendo honesta, los veía más en el verano de lo que los veo ahora. Y no sé si estoy definitivamente lista para decirles chau chau.

Los lunes me gustan. Después de Inglés, hay una hora de Psicología y después una más de Filosofía y listo. En Psicología hacemos trabajos sobre estímulos y respuestas, y mientras converso un poco con Daniela, y nos reímos bastante. En Filosofía todos parecemos estar haciendo la cuenta regresiva de minutos hasta que toque el timbre, menos Marisol, que levanta la mano para leer su tarea, sin falta.

Y mi vida sigue bastante igual que siempre, entretenida y variada, por lo menos. Incluso las cosas que se han hecho costumbre –como las pausas de la profe de Proyecto– siguen siendo divertidas. Pero creo que ya va siendo hora de ir afrontando miedos y despejando dudas.

Todo lo nuevo asusta un poco. Sé que tengo que dejar mi comodidad, mi rutina actual, y hablar con mis amigos. Incluso si voy a despedirme de ellos, quiero decirle lo que siento a Damián antes de que suceda. Sino, siempre me voy a arrepentir. Ah, y además, hay una novedad bastante inminente. El 27 de junio llega mi “hermano” desde Alemania. Se llama Hans. Cuando eso pase, ya no me voy a ver obligada a contarles un lunes normal. Voy a tener mucho mucho más para decir.

 

Nuestro primer memé! (Mandy) Mayo 9, 2008

Archivado en: General — unade2 @ 9:27 pm

REGLAS:

1. Cada jugador cuenta 6 confesiones sobre sí mismo.

2. Además de las 6 cosas, tiene que escribir en su blog las reglas.

3. Por último tiene que seleccionar a otras 6 personas y escribir sus nombres/blog.

4. Por supuesto, no hay que olvidar dejarles un comentario – que han sido seleccionadas para este juego.

Nuestras confesiones:

Mandy

1) Tengo cierto “temita” con las edades de los chicos que me gustan.

Cuando tenía 12 años me gustaba un chico que era un año más chico que yo. A esa edad, sentía que había una gran diferencia, aunque ahora que lo veo desde más lejos, no me parece que hubiera cosas tan distintas entre nosotros, porque ambos eramos preadolescentes. La cuestión es que yo no lo conocía personalmente; sólo lo veía y ni siquiera sabía su nombre, pero me comenzó a gustar y no sabía cómo hacer para saber algo más de él. Así que no tuve mejor idea que imaginar tooooda una historia para que pareciera que la que gustaba de él era una amiga mía y no yo. Le pedí a otra amiga que me averiguara su nombre para mi otra amiga, y finalmente me enteré que se llamaba Pablo, y que efectivamente era más chico que yo. De todos modos, no le contaba a nadie sobre esto porque me daba mucha vergüenza que fuera un año menor, así que cada vez que me preguntaban quién me gustaba, yo les mentía diciendo que “uno de noveno”. Ese tiempito fue horrible, porque no podía decirles a mis amigas quién me gustaba… y no porque no quisiera, sino porque no podía, no me salía contarselos. Después de un par de meses, en las vacaciones, decidí que me olvidaría de él y luego de un tiempo, así fue. Pero fue horrible, horrible, y creo que por eso, a partir de ese día, nunca más me gustó un chico más chico… Sólo tres personas supieron en ese momento quién era el que me gustaba…

2) Me gustan los Guns n’ Roses (aunque no parezca)

Los escucho desde el 2006 más o menos. Seguramente no hubieran pensado que me gustan sus canciones, y de hecho, a mí no me agradaba mucho la banda hasta el día en que mi prima me prestó su CD. A Lean le apasionaba este grupo, y me dio un poco de intriga así que escuché un par de temas conocidos y luego le pedí el CD a mi prima. La primera vez que los escuché no me gustó para nada. Pero nada de nada. Y ahí quedó el CD, con el resto de los míos, al lado del de las canciones de Disney y el de Grease. Un día decidí devolverseló a mi dueña, porque ya había pasado bastante tiempo y no me había servido de nada. Pero antes de hacerlo, lo puse en el grabador para escucharlo una vez más, por las dudas. Y como que me hizo click y a los tres días ya estaba cantando las canciones. ¡Me encantó! Y los sigo escuchando =)

3) Una de mis páginas web favoritas es YouTube y soy bastante adicta al MSN.

Me encanta, me encanta, me encanta. Me encantan los vloggers, editar videos y demás. Tengo dos cuentas pero una no la uso nunca. Quizás comience un vlog con Guillermina, pero la verdad, no tenemos mucha idea sobre qué será. Es una de las webs más entretenidas, el tiempo se te pasa volando… lo cual no está tan bueno cuando tenés compromisos jeje. El otro día llegué tarde a un lugar porque me quedé chateando con mi amigo Scott. Todos los días me conecto aunque sea un ratito; es bastante divertido. Sobretodo para relajarse luego de un dia de idas y venidas…

4) Tengo una manchita en mi ojo izquierdo.

En realidad, no es nada del otro mundo. No tiene forma de estrella, ni de arroba, ni de pancho, ni nada raro. Es una simple manchita que a simple vista no se ve. Si no se lo cuento a las personas, no lo notan. No hay una gran descripción sobre ella porque es nada más que una curiosidad jeje.

5) Tuve fanatismo por el animé y por Harry Potter.

Oh, sí. Durante mis 10 y 11 años sufrí algo así como una fiebre animezca, que duró sólo un par de años por suerte. Con mi mejor amiga nos veíamos todos los animé del Magic Kids, que eran medio truchos la verdad, pero comparado a los dibujitos de hoy en día… Nos encantaba Sakura Card Captors y estuvimos a punto de hacernos su corte de pelo. ¡Menos mal que mi buen peluquero me advirtió de antemano que era una locura! En el momento me enojé un poco, pero me conformé con un flequillo típico de chica animé que luego de un par de dias ya no podía peinar. Tenía cualquier forma, y tuve que soportarlo hasta los 12 ¬¬ También me gustó Harry Potter, y hasta el día de hoy me gusta, pero con la pequeña diferencia de que ya no es una obsesión. Ser adolescente e ir a las reuniones de magos donde hacen hechizos y otras cosas por el estilo cada vez que se estrena una pelicula o un libro, es bastante patético la verdad. Al menos para mí. Me gusta la historia en sí, y cómo se relaciona todo con todo… es ma-ra-vi-llo-so! =) Mi libro favorito es el séptimo; lo leí en inglés y me encantó.

Di (escrito por mí, Mandy)

1) Los chicos que le gustan suelen ser bastante… “malos”

Ejemplo de esto pueden ser dos casos. El primero es el de Gustavo, un chico que comenzó a gustarle durante el primer año en su nueva escuela. Era inteligente, sí, pero también era el típico adolescente que sigue la corriente de sus amigos – con no muchos dedos de frente – e inevitablemente se tira para abajo. A la mayoría de las chicas les gustaba Gus porque era carilindo y bastante sociable, pero cuando Di me contó lo que le pasaba, tambén me dijo que no era por las razones que tenían las chicas que andaban atrás del pibe. Era por su inteligencia, más que nada. Después se transformó bastante, y hoy en día está terminando de cursar en otra escuela.// El segundo ejemplo es, obviamente, el famosísimo Damián. No es que sea el chico malo de la escuela, porque no mataría ni una mosca, si vamos al caso. Pero obviamente no es la mejor opción jeje. Una generalmente se inclina hacia esas personas que más afectuosas nos parecen, esos chicos súper dulces que te enternecen cuando hablan y te miran. Pero no, ese no es Dami. Según Di, una de las diferencias entre nosotras en cuanto a chicos, es que a ella le gustan los malos, los chicos difíciles y a mi me suelen gustar los chicos dulces y tiernos.

2) Di suele meter frases de canciones en el medio de las conversaciones (aunque sea por MSN)

Creo que esta costumbre se inició con Karina, que cada tanto aportaba su “material musical”, hasta que a Di no se le ocurrió mejor cosa que imitarla. Entonces, por ahí estamos hablando y empieza a cantar de la nada. Lo peor es que muchas veces, sobretodo por el MSN, se inventa versos que supuestamente pertenecerían a algún grupo musical, simplemente porque le agrega el signito de música (8). Esto no es de mucha ayuda si uno pretende resguardar sus oídos de sonidos desagradables para poder usarlos alegremente cuando sea viejito, porque la pequeña Di no colabora jeje. Y aunque sólo veas escrito el signito de música, te la imaginas cantando, y más o menos estamos en la misma. Ejemplos: “y me lo tomo sin soda porq así pega más pega más (8)” (MSN); “i don’t want anybody else (8)” (MSN); “q esté conmigo q esté conmigo (8)” (MSN); “contale contale (8)” (MSN); “y decile a jazmin q con los pibe le vamo’ a dar (8)” (MSN) en este punto, la letra ya se va tornando agresiva, como pueden ver jeje. “lo vas a hacerrr? (8)” (MSN), y así podríamos seguir hasta la madrugada, pero ni ganas. Conclusión: “Di, de onda, no cantes =D”

3) Tiene una larga lista de posibles maridos…

…y de nombres de hijos (que sólo tendrá si se junta con Dami), que no se si la sigue teniendo, pero recuerdo que se le ocurrieron como cinco nombres griegos para sus hijas e hijos. La lista de posibles maridos, obviamente, está encabezada por…. (tiempo para que los lectores piensen una respuesta)…. Si dijeron Damián, debo informarles que lamentablemente se equivocaron. Está encabezada por Alan Rickman, por supuesto. Demás está decir que le lleva un par de añitos, pero bueno, a Di eso no parece importarle. Luego tenemos a Josh Holloway y Milo Ventimiglia (quiénes son, no tengo ni idea), y les aseguro que hay unos cuantos nombrecitos más.

4) Al menos 5 veces cada mañana tengo que avisarle si le infló el pelo.

Di se baña antes de ir a la escuela, por la mañana (cosa de locos en invierno jeje), y después mis amigas y yo (sobretodo yo, sí) tenemos que decirle si se le frizzó el pelo o si se le levantó. Generalmente esto no pasa, pero cuando sucede, le agarra la chiripiorca y se queja, cada tanto, durante lo que queda del día.

5) Canta temas de Disney en el auto.

Debo decir que esto no lo supe hasta hoy. Me contó que baja las ventanillas del auto y canta a los pobres espectadores que están del otro lado. Y encima canciones de Disney (sí, a mi me gustan esas canciones, pero no creo que a todo el mundo le agraden jeje). Los compadezco XD (después de esto, me va a mandar una catarata de zumbidos por el MSN, lo se jeje)

Las personas que elijo para que sigan este memé son:

1) http://escaerbajo.blogspot.com

2) http://rasanteoscuridad.blogspot.com/

3) http://yourneverland.blogspot.com/

4) http://marieemperatriz.blogspot.com/

5) http://solangge.blogspot.com/

6) http://www.jesolandia.com.ar/

Espero que les haya gustado. Lo escribí bastante apurada, así que sepan disculpar, jeje. Nos estamos leyendo… hasta la próxima!

Atte.

Mandy

 

Flashback II (Desireé) Mayo 7, 2008

Archivado en: General — unade2 @ 8:24 pm

Salimos un grupo grande, que se fue deshaciendo bastante rapidito. Lucas me rodeó los hombros con el brazo. Me agradeció que lo hubiera llamado la noche anterior. Yo me saqué su brazo de encima. Ustedes dirán que fue algo muy cruel, sobre todo en ese momento. Pero yo tenía muchísima bronca, muchísima impotencia, y la certeza casi tangible de que todo todo iba a ser diferente en adelante. Y creo que así fue. Y no pude hacer nada para evitarlo.

Mandy nos acompañó hasta el mediodía y después yo sola me quedé con los chicos. No “los cuatro” como antes pensaba en nosotros. Yo con los chicos.

Recorrimos las dos peatonales y algunas de las calles que las cortan, y después fuimos al Monumento. Dami dijo que nunca lo habían llevado al mirador que hay en el cenit del Monumento. Nunca. Que era el sueño de su vida.

-Comprate un sueño, Dami- dije yo. Nos reímos.

Antes de subir al mirador, bajamos al subsuelo, a la sala de las banderas. Me acordé de alguna excursión con la escuela, de estar parada frente a cada vitrina e ir anotando datos. Hacía calor allá abajo. Miramos todo, recorrimos la galería; los chicos estaban entretenidos como nenitos, yo, aburrida, pedía insistente que nos fuéramos.

Lucas y Damián se pararon frente a la vitrina de Jamaica y cantaron el himno con ritmo de reggae. Incluso mientras me reía me sentía fuera de lugar, ajena. Nunca me había sentido así estando con ellos, o al menos no de esa manera, no con esa intensidad.

Al final salimos de ahí y fuimos hasta la entrada de la torre, para subir al mirador. Una mina nos dijo que teníamos que pagar 1,50$ por persona. A mi lado, Dami empezó a rebuscar ansiosamente en sus bolsillos.

-¿Querés que te pague?

-No… No.

Ahí la mina dijo:

-Ustedes cuatro, seis pesos.

Ale y Lucas colocaron dos pesos cada uno sobre el mostrador, y yo hice lo mismo. Dami me tendió 50 centavos. Aparentemente, tener deudas con los chicos no le incomodaba. Conmigo sí.

(Según mi mamá, él cree que es pobre –y odia eso– y que yo tengo la re guita. La gente suele pensar eso cuando ve la modesta casita que mis viejos pasaron unos veinte años construyendo. Pero no, no tengo la re guita).

-No, dejá- dije.

-No quiero que me pagues, Di- estaba casi irritado, of course. Pero me metí las manos en los bolsillos y le dejé sus cincuenta centavos para que se los guardara donde quisiera.

Subimos en el ascensor, ahora ya burlándonos del sueño de Dami, riéndonos.

Cuando llegamos arriba pasamos de una balconada a la otra, observando, señalando lugares que conocíamos o habíamos visitado juntos, cosas así. Las golondrinas pasaban planeando cerca. Eran cientos.

Fue uno de esos momentos que sabés que vas a recordar aunque tengas ochenta años y todo se haya ido a la mierda. Algo hermoso, irreal y un poco triste. Verdaderamente como un sueño, ¿no?

Se largó a llover mientras seguíamos allá arriba, y aún así nos quedamos un buen rato. Finalmente llamamos al ascensor y la misma mina de antes nos bajó. Anduvimos un rato por las inmediaciones del Monumento y después volvimos al centro.

Algo bueno de los chicos es que no corren cuando llueve. Cada tanto parábamos en un palier, pero Dami y yo nos quedábamos bajo el agua. En un momento él se inclinó y me tiró con un bichito que encontró por ahí –bieeen a lo pendejo– y yo le grité y nos reímos y estuvo bueno.

Lucas compró cerveza y los tres tomaron unos sorbos largos y meditativos. Yo no quise tomar. Ahora ya no nos reíamos tanto. Yo sentía como si el ánimo se me hubiera apagado de pronto. Como cuando caminás y caminás y caminás y pensás que podrías seguir así todo el día, pero cuando finalmente te sentás te duelen muchísimo las piernas. Nos sentamos cerca de la entrada de un gran estacionamiento, bajo techo. Ba, Alejandro y Lucas se quedaron parados. Este último me preguntó porqué estaba tan callada, me dijo que hablara, que no fuera ortiva. De golpe me embargó una bronca considerable. Posta. ¿Yo era la única que se daba cuenta de que se habían quedado de año? Ellos lo decían, lo repetían, pero como si no fuera nada.

Me dieron ganas de irme. Nos quedamos un poco callados. Había un tipo en un auto blanco que no podía hacerlo subir por la pendiente del estacionamiento. El motor hacía un ruido infernal.

Dami y yo estábamos sentados uno junto al otro. En un momento nos miramos y él dijo:

-Todavía no termino de caer…

Yo no dije nada. Sentía que era la última vez que salía con ellos. No sé muy bien porqué. Capaz por el sentimiento raro, el de sentirme de más. Sí. Por eso.

No fue la última vez. Después de eso fue el cumple de Lucas, y los chicos y yo volvimos a ser “los cuatro” al menos por una noche.

Pero ahora sé que eso fue el principio de todo. Al menos para mí, todo cambió desde ese día.

 

Flashback (Desireé) Mayo 6, 2008

Archivado en: General — unade2 @ 7:05 pm

En Lost, una serie que me gusta bastante y que seguro la mayoría de ustedes conoce, cada personaje tiene un capítulo propio, en el cual, intercalada con la historia común de todos, está la individual de ése personaje.

Para hablar de lo que pasa ahora, y que se entienda aunque sea un poco, necesito explicar cosas que pasaron antes. Pensaba que iba a tener que prestarle a cada uno de mis lectores una copia de mi diario del año pasado para que me entiendan como pretendo, pero ahora sé que esto –además de que es imposible– no va a ser necesario. Con que tengan un par de flashbacks de mi historia (así cortitos pero significativos como los de Lost) supongo que va a alcanzar.

Hoy quiero hablar de un día en particular. Fue el 27 de febrero de este año. Uno de esos días que creo que voy a recordar para siempre.

El 27 fue miércoles. El martes a la noche llamé a Dami, tras largas vacilaciones, y me atendió una de sus hermanas. Me dijo que él “acababa de salir” y que llamara en veinte minutos. Eran poco más de las diez. ¿Adónde estaría él? Para matar el tiempo y calmar mi histeria, me mandé un par de mensajes con Amanda y miré un capítulo de The Big Bang Theory. Esperé bastante más de veinte minutos. No quería llamar otra vez y que él no estuviera, y que cuando finalmente llegara alguno de sus cuatro hermanos comentara burlonamente “una pendejita te llamó como veinte veces” (veinte=dos).

Tipo media hora, cuarenta minutos después, llamé de nuevo. Me atendió su único hermano varón. Me pareció que hablaba un poco parecido. No me preguntó quién era ni nada, y me pasó directamente con Damián.

-Hola- dije.

-Hola- dijo él-. ¿Quién habla?

(Nunca reconoce mi voz).

-Di.

-Ah, hola Di. ¿Cómo estás?

Resulta que a mí no me sale natural contestar “bien… ¿y vos?”así en tono casual cuando me preguntan eso. En general contesto “bien” y paso derecho a lo que me importa. Pero eso es bastante acelerado. Así que, aunque me sale un poco forzado, ahora digo la frasecita de cortesía.

Dami no parecía darse cuenta de mis nervios ni de mis comentarios-no-naturales. Contestaba afable, de buen humor. Casi divertido. Pero bien, o sea, no es que se toma todo en joda.

-Mañana los chicos rinden y se enteran de si pasan de año- expliqué.

-Uuh- eso sí sonó como si casi se riera. Pero bien. Como cuando uno se ríe porque si te tomás en serio la situación, te ponés mal.

-Sí. Y como vos dijiste- (por msn)- que querías que te avisáramos…

-¿A qué hora? ¿A qué hora vas a ir vos?

-A la mañana es. Yo voy tipo nueve.

-Aah- bastante menos ánimo. Las nueve serían la primera luz del alba cuando uno está de vacaciones. Ésa semana yo también rendí mi par de materias. Me la pasé muerta de sueño.

Ahí dije algo, no sé. Farfullamos alguna boludez.

-Capaz voy- Dami hizo una pausa breve, que resultó curiosamente significativa-. No… Voy a ir. ¿A las nueve vas vos?

-Sí, a las nueve. Nueve y media.

-Bueno, nos vemos Didi.

-Nos vemos, Dami. Beso.

“Beso”. Plan: tené en cuenta que soy una chica. A veces me da la impresión de que a Damián se la pasa completamente desapercibido ese pequeño detallito.

Apenas corté llamé a Lucas. Hablamos unos cinco minutos. Me limité a pedirle que por favor, por favor, por favor, no se quedara de año. Creo que estudió toda la noche. Dijo que ya iba a poder dormir después.

Esa noche dormí unas cinco horas. La idea de verlo –hacía casi un mes que no lo veía, porque, como ya dije, estaba estudiando para mis materias– me ayudó a opacar mentalmente la preocupación por Ale y Lucas.

Al día siguiente me encontré con Mandy en la puerta de la escuela. Nos encontramos con los chicos arriba. Tenían entonces, antes de recibir la nota, básicamente el mismo estado de ánimo que mantendrían todo el día. Lucas estaba eufórico, sacado. Jodía y se reía y alarmantemente “todo bien”. Alejandro parecía más colgado de lo habitual, que ya es bastante. Como que no caía del todo en lo que pasaba.

Ellos se juntaron con otros varones cerca de las escaleras. Amanda y yo fuimos quedando en el medio de un grupo de chicas, que daban vueltas, saludaban a la gente, hacían conversación de post prueba de febrero-marzo. Jazmín, Daniela y una chica que se llama Bárbara, y es una de las personas más lindas y más estúpidas que conocí en toda mi vida. Estábamos al lado de la puerta del salón donde Dasani, la profesora de Economía, corregía las pruebas.

Daniela empezó a contar cómo se había hecho una quemadura que tenía en la cara interna del brazo. (Sé que parece una locura que me acuerde de cosas así; aclaro que llevo un diario y tengo todo anotadito lo que pasó por esos días). En fin. Yo la tenía bien en frente y, detrás de ella, bastante pasillo y gente más allá, estaba el grupo de los chicos. Dani iba por la mitad de la explicación –algo relacionado con una lámpara– cuando de pronto lo vi allá atrás, saludando. Solté una especie de gemido, como reacción automática. Todas se sobresaltaron, incluida yo misma, y Amanda empezó a reírse por lo bajo. Yo también me reí, aunque sabía que estaba ruborizándome. No lo había visto llegar, ni nada. Damián siempre llega y se va de golpe.

No importa que a veces diga que voy a superar a Dami, que es sencillamente lo que tengo que hacer. El corazón me da un salto cuando aparece, cuando veo el rectangulito en el extremo inferior derecho de la pantalla que dice que acaba de iniciar sesión, cuando lo escucho decir “hola” en el teléfono. Tal vez yo misma me meto las fichas. Pero les aseguro que lo del chillido fue sin querer.

No lo saludé. Estábamos cada uno en su grupo. Por ahí Ale o Lucas se acercaban y yo hablaba con ellos, pero con él no. Dasani fue llamando gente y creo que primero le tocó a Alejandro, e inmediatamente después a Lucas.

Y la verdad, yo hacía un montón que sabía. Por ahí desde diciembre, cuando ellos me dijeron la cantidad de materias que se habían llevado. Era… inevitable. Lucas también se había dado cuenta de que no iba a poder, estoy casi segura. El único sorprendido fue Dami. Ah, y capaz Ale también. Pero no mucho.

Ahí fue cuando quedé frente a Damián. Él se mordió los labios. En serio, estaba pasmado. Yo creo que me mantuve inexpresiva. Me acerqué y nos saludamos. No sentíamos lo mismo en ese momento. Ni con respecto a los chicos, ni a nada. No entendíamos la situación de la misma manera. Él al toque se adaptó al ánimo bloqueado-alegre de Lucas y Alejandro, como pudo. Yo no. Pero él estaba ahí porque yo lo había llamado. No por mí; entiendo bien la diferencia. Y no fue sólo egoísmo lo mío, no fue que quería verlo nomás. Aunque no sé sí, a esta altura, alguien me creería eso.

Yo… yo sabía que Ale y Lucas se iban a quedar de año. Y también que Dami iba a querer –iba a tener– que estar ahí, por él y por ellos. Porque hay cosas que son así. Y yo, como observadora aunque sea. Para escribirlo después.

(… el resto mañana, esto no es la never-ending story)

 

La fiesta fiesta (Mandy) Mayo 4, 2008

Archivado en: General — unade2 @ 8:47 pm

Saludos, lectores! Hoy me toca a mi =)

La verdad no tenía mucha idea de qué podía ser este posteo. Así que Di me recordó que había dicho que describiría la fiesta del miércoles, antes del día del trabajador. Así que procedo a escribir, ustedes procedan a leer =)

Ese miércoles tuvimos clases normales, pero con la diferencia de que entramos como 45 minutos antes para la maldita pre-hora que siempre tenemos los miércoles a no ser que el preceptor decida que somos tan buenos alumnos que merecemos que corra esa hora para otro día… pero eso nunca pasa, claro. Así que la mayoría nos habíamos levantado bastante tempranito, cuando todavía es de noche y ni siquiera están los porteros de los edificios lavando las veredas… Di, claro, se quedó durmiendo en su casita, pero ja! la llamaron por teléfono a la mañana y se tuvo que despertar (risa macabra)

A la nochecita nos preparamos para la fiesta esta y a eso de las 10 nos encontramos en mi casa y fuimos hacia el bar. Antes de entrar nos encontramos con unas compañeras que amablemente habian ido a buscar al chico de intercambio a su casa para que no se perdiera en el camino, y luego entramos los 7 al lugar. Bastante lindo la verdad, pero al poco tiempo comenzó a quedar chico. Ni bien llegamos que nuestros compañeros ya estaban tomando, alcoholizandose. Cabe destacar que ni Di ni yo tomamos, así que la escena resultaba bastante patética de observar… sobretodo cuando comenzaron a cantar canciones super pasadas de moda que ni siquiera entrarían en un CD de Grandes Hits de los 80… El pobre Nick tuvo que verse rodeado del 90% de las mujeres del curso que además lo obligaron hacer fondo blanco de vodka puro, y pobre (nuevamente) porque quedó medio turulato para el resto de la noche. Ya pasada una hora más o menos parecía que había neblina adentro del lugar, pero eso hubiera sido bastante más sano la verdad, porque en realidad era humo de cigarrillo que no te dejaba respirar. Además de que había un tufo impresionante.

Así que con Clara, Jazmín y Di decidimos salir del lugar para tomar un poco de aire. Afuera estaba Nick que había salido por alguna razón y el patovica no lo dejaba entrar. Nos pidió que cruzaramos la calle para esperar en la fila, y luego de un rato volvimos a entrar. Justo nuestros compañeros bajaban para ir hacia la fiesta así que no tardamos mucho en caminar hacia el famoso LM…

No sé cómo explicarles la cantidad de gente que había en ese lugar. Era un hormiguero. Recién hoy leí que había más de dos mil personas! Claro, eramos como cinco escuelas que hacíamos la fiesta en ese lugar. Al principio fue medio lío porque no sabíamos cómo pasabamos nosotros que no necesitabamos tener entrada, porque habíamos sido una de las escuelas que habíamos vendido entradas y por ende entrábamos gratis. Di no quiso entrar al quilombo de gente ese así que se fue. Inmediatamente después, hicimos una fila para entrar, y al lado mío estaba Nick. Estaba en un estado total y absolutamente peor que en el bar. Deliraba en inglés y decía cualquier estupidez. Finalmente logramos entrar y yo me reuní con Clari y Jaz, y con una amiga mía de otro colegio, Guillermina, y su amiga. No estuvimos juntas todo el tiempo. Yo iba con Clari y Jaz un momento y luego con Guille y su amiga. Pero en una de esas tantas idas y venidas, vi que Clari y Jaz estaban hablando con un chico, y decidí seguir de largo. Unos veinte minutos más tarde vino Clari desesperada, llorando porque Jaz había estado saliendo con este chico desde hacía un montón de tiempo y ninguna sabía nada… Fue horrible. Después Clari se fue y me quedé con Guille.

Toda la gente joven que conocí en mi vida estaba ahí, como para que tengan una idea. Me crucé con Tobías, un compañero mío de teatro, que me gustó por todo un año hasta que me di cuenta que era un estúpido mujeriego, que además andaba atrás de una amiga mía. Estaba… distinto, pero tan igual… El pelo más claro capaz, pero seguía siendo él… En fin!

Cada vez que vi a Nick, estaba hablando con alguna chica de por ahí. Seguía bastante feliz, por lo visto. También vi a los amigos de Leandro, el chico del cual estuve enamorada por tres años, que jamás me dio la hora, y que al final también resultó ser un estúpido, no se si mujeriego, pero bastante más lindo – al menos – que Tobías. Ay! Que lindo era Lean… Antes de seguir recordando y recordando, paso a continuar con los detalles de la fiesta porque me voy a ir por las ramas mal, y ustedes no van a seguir leyendo, lo que es peor.

En la parte de la pista no se podía ni estar. Yo estaba muerta de calor porque tenía un sweater, y la amiga de Guille se moría de frío si ibamos al patio porque tenía musculosa, así que estuvimos dando vueltas y vueltas de acá para allá. Finalmente me fui y la fiesta terminó ahí para mí.

Una hora más tarde, Damián llegaba a la fiesta desde otra fiesta, simplemente a ver quiénes estaban por ahí… Nos contó más tarde. Di se quejó de que me podría haber quedado un poquitín más para ver en qué estado llegaba, pero teniendo en cuenta la hora en que me había levantado ese día, que tenía 22 horas sin dormir, dudo que podría haber durado de pie un poco más. Y si me lo llegaba a cruzar, me caía encima suyo roncando… Se los aseguro.

Así que esa fue la fiesta, más o menos… Pasaron muchas cosas, que quizás serían largas de explicar o muy embolantes, también. Ojalá hubieran estado para entender…

Atte.

Mandy

PD: Por si no leyeron la etiqueta que se encuentra por ese sector  - – - >

Les comento que tenemos un mail: una.de.dos@hotmail.com por si quieren contactarse con nosotras, preguntar algo o chatear un rato. Así que recibiremos sus mails alegremente =)

Me despido.

Au revoir!